25 de Sep de 2022

Planeta

La isla sin mangles

PANAMÁ. Mientras hoy muchos nos sorprendemos tras haber visto inundada a la provincia caribeña de Colón por las fuertes lluvias de hace ...

PANAMÁ. Mientras hoy muchos nos sorprendemos tras haber visto inundada a la provincia caribeña de Colón por las fuertes lluvias de hace dos días, la situación ya había sido predecida hace 28 años.

Un escrito de John Cubit, Gloria Batista de Yee, Argelis Roman y Victoria Batista, publicado en el libro Agonía de la naturaleza, de Stanley Heckadon Moreno, sentencia a poblaciones de la provincia a sufrir inundaciones por fuertes lluvias y mareas altas. Y todo esto ocurrirá por haber sido construidas sobre antiguos arrecifes de corales y manglares, en zonas inundables, a nivel del mar, aseguran los científicos.

El libro, que fue publicado en el año de 1983, advierte que en los próximos 50 años muchas comunidades tendrán que ser abandonadas porque se verán expuestas a frecuentes inundaciones, ¿Se están cumpliendo las predicciones? es la pregunta que muchos se deben estar haciendo.

Pero hay otras versiones. Colón en el principio era una un isla que en sus alrededores estaba cubierta de manglares, además, había pantanos y ciénagas. En 1849 se convirtió en un relleno sobre un humedal que permitió la construcción de la Zona Libre y el puerto de Cristóbal.

La ciudad quedó al nivel del mar. Y no tiene la inclinación suficiente para desaguar, explicó Silvano Vergara, director de la Autoridad Nacional del Ambiente. Para evitar que se inundara, fueron construidos sistemas de bombeo para las corrientes pluviales. Pero se siguió rellenando para darle paso a otros megaproyectos, entre ellos, la ampliación de la Zona Libre y construir un sinfín de barriadas. Pero no se construyeron otras bombas fluviales y el sistema colapsó. Las lluvias no tienen salidas adecuadas. Esa es una de las razones por las que la ciudad queda inundada ante cualquier aguacero.

Álvaro Uribe, urbanista, culpa a las autoridades del problema. El experto está convencido que se trata de ‘mala planificación’. Se puede hacer rellenos siempre y cuando se dejen ‘los drenajes y servidumbres adecuadas’, dice el especialista. Lo malo es que en Colón ha premiado el ‘interés económico por encima de las reglas de urbanismo’.

Pero las fuertes lluvias no son la única amenaza de Colón. El aumento del nivel del mar podría sumergirla.

En el peor de los escenarios se prevé que en un siglo muchas comunidades quedarán sumergidas si el mar sigue aumentando su nivel. Y hay fuertes evidencias de que así será. Entre 1920 y 1980 el Mar Caribe y el Golfo de México aumentaron 20 centímetros. En Cristobal, en Colón, se registró 10 centímetros de aumento en el nivel, dice el escrito de los científicos del Smithsonian.

LA ESPERANZA

Ante esta situación la única esperanza para detener el avance del mar es la barrera natural de manglares y arrecifes de corales que existe en la costa, advierten los científicos en la publicación.

La presencia de mangles en la costa, por ejemplo, no permite la erosión que ocasionan la llegada de las olas naturales y las de tormentas tropicales. Sumado a lo anterior, los sedimentos que tienen los mangles en sus raíces le roban tierra al mar, lo que permite extender la línea de la playa. Además, el sistema de raíces de los árboles salados retienen la tierra a la orilla del mar.

Los corales, por su parte, son rompeolas que vuelven las aguas a los océanos impidiendo que lleguen con fuerza a las costas.

Pero a pesar de la importancia de los ecosistemas marinos están siendo destruidos gradualmente para darle paso al desarrollo de la ciudad. Se estima que un 50 por ciento de los manglares han sido destruidos, explica Heckadon.