18 de Ago de 2022

Planeta

Guararé Verde, reacción ciudadana en Azuero

PANAMÁ. A unos setenta kilómetros de la vía Interamericana, cerca de 10 mil personas viven el día a día en la lucha por ser recordados m...

PANAMÁ. A unos setenta kilómetros de la vía Interamericana, cerca de 10 mil personas viven el día a día en la lucha por ser recordados más que por el legendario Festival de la Mejorana.

Los pobladores de Guararé, en el distrito de Los Santos, cuando no le están rindiendo loas y pleitesías a la Virgen de Las Mercedes y al orgullo panameño en el mes de septiembre, buscan su subsistencia principalmente a través de la ganadería.

Durante décadas los guarareños han enfrentado el desafío de ser reconocidos por el resto del país, además por su incansable lucha por el desarrollo del agro para mejorar su calidad de vida. Sin embargo, otro problema está surgiendo en la vida de esta comunidad, pues gran parte de sus principales ríos, el Guararé y La Villa, están contaminados.

RÍO EN PROBLEMAS

Días atrás Guararé fue noticia. Los lugareños se despertaron con el río Guararé plagado de peces muertos que flotaban sobre la superficie. Investigaciones del Ministerio de Salud señalaron en un primer informe que la muerte masiva de peces era reflejo de un alto grado de alcalinidad y Ph (una medida de acidez).

Pero el informe de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) fue distinto. Su administrador regional, David Vergara, apuntaba que la situación obedecía a una falta de oxígeno para los animales marinos, esto como reflejo del calor intenso y la sequía que castigó al país entero, semanas atrás.

En lo que sí coinciden el director de la ANAM y muchos de los pobladores es en una de las razones de este problema: la deforestación que conlleva el desarrollo del agro en Guararé altera a todo el ecosistema.

JUVENTUD VERDE

Pero la ayuda avanza a pasos determinados. Más de 70 jóvenes guarareños se han abocado desde inicios de mayo a empezar a cambiar la situación ambiental en el distrito santeño. Guararé Verde se llama esta nueva organización no guberna mental que con determinación buscará sembrar un cambio definitivo en el pueblo que los vio nacer.

Reforestación, conservación, educación y fiscalización en materia ambiental del poblado son los puntos cardinales del grupo que presiden Jenilín Mejía y Mi guel Urriola, dos jóvenes santeños determinados a ver su pueblo cada vez más fértil.

Esta joven ONG ya cuenta con el aval del alcalde, Luis Carlos Sánchez, de David Vergara y de la población guarareña, a la que se le ha dado a conocer a través de diversas ferias locales.

‘Nuestra mayor preocupación es la cuenca del río Guararé, que es uno de los ríos principales de la provincia. Nos abastecemos del río La Villa, pero ese río también está en peligro, entonces, ¿cómo nos vamos a ver en un futuro?’, comentó Mejía a La Estrella, preocupada.

Entre sus focos de acción, está el cuidado a la cuenca media y baja del Guararé, que son las contaminadas. Se han propuesto firmemente que algún día las mismas puedan estar limpias como la baja cuenca, que sirve de balneario para sus locales.

Educar a los niños del pueblo en materia ambiental ‘es una tarea importantísima’, destaca Mejía, por lo que esperan en un futuro cercano invadir sus escuelas con educación ecológica.

Otras de sus importantes tareas serán ofrecer lugares para el reciclaje y, especialmente, reforestar el área aledaña al río.

‘Buscamos que la comunidad participe, pensamos que no es culpa del Estado, sino de nosotros mismos. Así como tenemos derechos, también tenemos obligaciones. Estamos a falta de líderes y llegamos en un momento oportuno’, dice Mejía, quien también es abogada.

A PASO APOYADO

Ellos cuentan con el apoyo de la ANAM. Y viceversa. David Vergara indicó a este medio que entre las metas de la entidad encargada de cuidar el medio ambiente, se encuentra establecer ‘el inicio de una relación con los dueños de fincas que colindan con el curso del río Guararé, para que nos ayuden a reforestar sus cercanías y hacer actividades más amigables en el sentido ambiental’.

Otro problema que preocupa a Vergara es el vertedero de basura. Él señala que este se hace a cielo abierto, cercano a un manglar y a una salina. En su opinión, ‘no tiene las mejores condiciones’.

Por ello, para Vergara la labor de los chicos de Guararé Verde es esperanzadora. Él asegura que ellos son ‘el hoy de Guararé y representan el futuro’ porque ‘nos ayudan con la educación ambiental’.