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27 de May de 2020

Planeta

La esperanza de la rana dorada

PANAMÁ. Aunque ha sido protegida por la ley desde hace muchos años, actualmente la rana dorada está en un grave peligro debido a numeros...

PANAMÁ. Aunque ha sido protegida por la ley desde hace muchos años, actualmente la rana dorada está en un grave peligro debido a numerosas actividades humanas como la deforestación, la contaminación de los arroyos y la venta como mascotas, expresó Roberto Ibáñez, del Centro de Conservación de Anfibios de El Valle de Antón.

Como si fuera poco, explicó el experto, desde el 2004 llegó un hongo a la región donde habitaban estas especies y comenzó a afectar su población. En el Parque Nacional Omar Torrijos Herrera solía habitar una especie de rana dorada, pero fue afectada.

Investigadores intentan proteger a esta especie endémica de Panamá de la quitridiomicosis, un hongo que diezmó a la población de ranas doradas al grado de llevarlas al borde de la extinción. La descripción de este hongo es relativamente reciente, en 1999. Afecta la piel de las ranas y les causa su muerte.

REPRODUCCIÓN

La reproducción en cautiverio de la especie Atelopus zeteki se logró por primera vez con éxito en Panamá en noviembre del año pasado. ‘Ahora tenemos 42 ranitas juveniles saludables’, agregó el funcionario.

‘No es fácil aunque se haya realizado en otros países, porque existen diferentes condiciones y requiere destreza y experiencia poder lograr su reproducción’, explica Ibáñez y agrega que la primera reproducción en cautiverio se hizo en Estados Unidos.

‘La rana dorada está en problemas dentro de su ambiente natural, ya que en los sitios donde antes habían poblaciones de esta especie ya no se encuentran’, detalló Ibañez. ‘Se ha visitado estas zonas y no se han encon trado individuos, y las personas que han trabajado desde el campo en los alrededores de El Valle no han encontrado poblaciones de esta rana desde el año 2009 aproximadamente’.

Agrega que existe un grupo de investigadores que desde el año pasado está visitando las áreas donde esta especie solía habitar, pero aún se esperan los resultados para confirmar que la rana dorada ya no existe en su antiguo hábitat. ‘Ya no hay, no se han encontrado individuos en las zonas donde las ranas doradas solían vivir’, confesó.

Las únicas ranas doradas que se conocen en Panamá viven en cautiverio en el Centro de Conservación de Anfibios de El Valle.

La Autoridad Nacional del Ambiente tiene un plan de conservación de anfibios que incluye también a otras especies.

La línea más adecuada para la conservación de esta especie, según el experto, son los programas ex situ —el mantenimiento de algunos componentes de la biodiversidad fuera de sus hábitats naturales—, que son programas que mantienen en cautiverio las poblaciones en peligro hasta que se encuentre una solución al problema del hongo y posteriormente se puedan liberar individuos a su hábitat natural para tratar de repoblar las áreas.

Con respecto a la rana dorada, según Ibañez, se tienen algunas poblaciones en zoológicos en Estados Unidos y en noviembre habrá un seminario taller para determinar cómo se van a reintroducir individuos de estas poblaciones en Panamá para integrarlas a un programa de conservación ex situ. Se está trabajando en su conservación, pero es difícil tener trabajos de monitoreo en el sitio porque ya no hay ranas. Lo que se está haciendo es introducir ranas en cautiverio a estos sitios, concluyó.