Temas Especiales

05 de Apr de 2020

Planeta

Disminuye el almacenamiento del agua en los embalses cubanos

Al cierre de marzo, esas cifras eran de 3 mil 901 millones de metros cúbicos de agua

Disminuye el almacenamiento del agua en los embalses cubanos
La política nacional del agua, va desde las fuentes de abastecimiento hasta la que llega al usuario.

Los embalses cubanos cada vez almacenan menos agua como consecuencia de la falta de lluvia y de la sequía que afecta a la isla, de acuerdo un reciente informe del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH).

Según los datos del Servicio Hidrológico Nacional de la Dirección de Uso Racional del Agua del INRH, al finalizar abril los 242 embalses de la isla acumulaban unos 3 mil 472 millones de metros cúbicos de agua, cifra equivalente al 38 % de la capacidad total y 33 % de la utilizable.

Al cierre de marzo, esas cifras eran de 3 mil 901 millones de metros cúbicos de agua, valor que representó el 43 % de la capacidad total de llenado, y el 38 % del volumen utilizable.

En cuanto lo referido al estado actual de las presas de abastecimiento a la población, la situación más compleja se localiza en las provincias orientales de la isla, en especial en Las Tunas, donde solo almacena el 15 % de llenado útil.

La situación no es diferente en Granma y Santiago de Cuba, otros dos territorios del oriente cubano, que tiene el 18% y el 19 %, respectivamente.

El informe del INRH detalla que de los 77 embalses destinados a abastecer a la población, 33 muestran un nivel igual o inferior al 25 % de la capacidad total.

Durante el período seco, que va desde noviembre hasta abril, el acumulado nacional ha sido de 240.7 milímetros, equivalente al 72 % del promedio histórico de precipitaciones.

Por regiones, en el oriente habían caído 266.9 milímetros, el 66 % de la media, mientras occidente reportaba 256.9, el 81 %, y el centro 205.8, el 72 %.

Los problemas con el líquido, que en la isla muchos derrochan con indolencia, obligaron al gobierno a preparar una Ley del agua, que buscará regular el uso adecuado de los recursos hídricos de la isla y la utilización eficiente de la infraestructura construida, la administración de riesgos en función de la calidad del líquido y de peligros asociados a eventos extremos del clima.