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02 de Dec de 2020

Planeta

La Niña podría incrementar la pesca desde octubre

Los efectos del fenómeno climático van desde el aumento de la temperatura y la salinidad de las aguas oceánicas hasta una mayor productividad de las pesquerías

La Niña podría incrementar la pesca desde octubre
Tanto la pesca industrial como la artesanal podrían sentir los efectos de La Niña.

Un reciente informe de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP) revela los posibles impactos del fenómeno de La Niña sobre el sector pesquero de Centroamérica, que van desde el aumento de la temperatura, y de la salinidad de las aguas oceánicas a la mayor actividad y productividad de las pesquerías.

El documento ‘Perspectivas regionales del clima (periodo agosto-octubre 2016) y efectos previsibles sobre el sector pesquero regional', elaborado por Alexander Cobas, del grupo de trabajo regional del clima en la pesca y la acuicultura, fue presentado durante el ‘Foro del clima de América Central y V Foro del Clima de Mesoamérica', celebrado en San José, Costa Rica, los días 11 y 12 de julio de 2016.

‘DOMO TÉRMICO DE COSTA RICA

¿Cómo se produce?

El Domo Térmico de Costa Rica es un fenómeno oceanográfico resultante de la acción de los vientos y las corrientes marinas que produce el desplazamiento vertical de aguas profundas, frías y ricas en nutrientes que se acercan a la superficie, creando una zona de surgencia.

Según la ARAP, el informe tiene como objetivos generales revisar las condiciones atmosféricas y oceánicas actuales y sus implicaciones en los patrones de lluvia en Mesoamérica y generar la perspectiva climática regional para el periodo agosto, septiembre y octubre 2016 (ASO 2016).

Además, continuar el fortalecimiento de las capacidades para la emisión regular, actualización y verificación de los pronósticos climáticos y sus aplicaciones a la agricultura, pesca, salud, gestión de recursos hídricos, gestión de riesgos y seguridad alimentaria.

Para pronosticar los efectos probables en el sector, los especialistas tomaron en cuenta los registros de la temperatura de los océanos Pacífico y Atlántico de los años 1983, 1998 y 2010.

Sin embargo, explica que a nivel oceánico los aspectos más sobresalientes para los próximos tres meses (agosto-septiembre-octubre) son para el Pacífico de América Central, el cual presenta un aumento de las temperaturas superficiales de 1°C o menos, como parte del ciclo de calentamiento anual; levantamiento de la termoclina permanente en toda la región ocupada por el Domo Térmico de Costa Rica (DTCR) (fenómeno oceanográfico), e incremento de la productividad en la zona de surgencia que caracterizan el DTCR.

Con estos supuestos, indica, puede estimarse el impacto de La Niña sobre el sector productivo de la siguiente manera: las pesquerías de especies pelágicas como tiburón, dorado y atún podrían experimentar un aumento significativo ante la influencia del DTCR sobre toda la capa superficial del Océano Pacífico Central. Lo mismo podría suceder con las especies de picudos que sustentan la pesca deportiva.

Asimismo, señala que las pesquerías de camarón también mostrarían un aumento en zonas costeras ante la disminución de la temperatura superficial y el aumento de nutrientes en esos ambientes podrían aumentar las capturas de alguna especies de escamas de carácter estuarino, debido a los cambios en temperatura, salinidad y nutrientes (corvina, pargo entre otros).

Agrega que la pesca artesanal también puede verse afectada por la malas condiciones de navegación asociadas a fuertes vientos en caso de la presencia de huracanes en el Mar Caribe.

En la acuicultura, los impactos estarán asociados a un aumento en las precipitaciones relacionadas a fuertes escorrentías que podrían alterar la calidad del agua que llega a los estanques. Pero además, habrá un aumento en el volumen de algunos embalses importantes que soportan las pesquerías de algunas especies de agua dulce.

Los especialistas no descartan la posibilidad de alcanzar valores de lluvia por arriba de lo normal, sobre todo en el mes de octubre, de permanecer las condiciones oceánicas que propicien condiciones muy húmedas por una posible Niña.

Sin embargo, subraya, los efectos se empezarán a sentir luego de que el fenómeno de La Niña empiece a alcanzar su madurez, a final de este año 2016, precisa el documento.

La Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) también ha mencionado la posibilidad de que a fin de año se presente La Niña.