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20 de Nov de 2019

Planeta

Científicos estudian el ADN de organismos en Coiba

El objetivo de las investigaciones que impulsa la Estación Científica Coiba AIP es describir la diversidad biológica de la región en varios niveles o escalas además de la diversidad genética de las especies que la habitan

La Estación Científica Coiba AIP (Asociación de Interés Público), que a la fecha tiene 21 investigadores afiliados, ejecuta las primeras fases de un proyecto multidisciplinario para estudiar la diversidad y conectividad dentro del Parque Nacional Coiba (PNC) y su área de influencia que va desde Remedios, en la provincia de Chiriquí, hasta Punta Mariato, en Veraguas, y la zona especial de protección marina.

En 2018, una serie de propuestas de investigación fueron presentadas por científicos, en áreas como biodiversidad, bioprospección, evolución, oceanografía y arqueología subacuática, entre otras. Inicialmente se han abocado a trabajar en 7 proyectos de investigación y en una tesis de licenciatura.

Al hablar de diversidad en Coiba, explica el Dr. Edgardo Díaz Ferguson, director ejecutivo y coordinador científico de Coiba AIP, que pretenden describir la diversidad en sitios, entre sitios y en una región, considerando varios niveles o escalas (diversidad alfa, beta y gamma), además de la diversidad genética. Es decir, más allá de lo que se puede observar a simple vista, como un cangrejo o un pez, los científicos buscan obtener información del ADN de los organismos.

El ADN puede dar luces sobre el origen de una población, si hay un intercambio de genes entre una población y otra (conectividad), y el número de organismos que participa en la reproducción y aporta sus genes a las nuevas generaciones. Este dato permite saber si una población está sana, en términos genéticos.

‘No podemos estudiar las poblaciones solo contándolas y viéndolas, hay que saber cómo está su salud genética. En recursos marinos, una población que está deprimida o sometida a la sobreexplotación tiene una baja variabilidad genética. En cambio, una población que tiene una gran capacidad de adaptación va a tener una alta variabilidad genética, porque no está sometida a presiones de selección natural', explica Díaz Ferguson.

El proyecto insignia de Coiba AIP abarca el estudio de peces, invertebrados marinos, anfibios, reptiles, mamíferos, aves marinas, bacterias en distintos tipos de suelos y organismos planctónicos, los cuales son la base de las redes tróficas en los océanos. Se realizarán varias giras para colectar muestras en siete sitios del PNC.

‘Queremos establecer ‘puntos calientes' ( hotspots ), áreas donde coinciden niveles múltiples de diversidad, donde hay una alta diversidad de ecosistemas, de organismos y de genes, conocer los orígenes de esta diversidad y sus conexiones, para así proponer nuevos sitios prioritarios de conservación', indica el director de la estación científica. ‘Aspiramos a que el PNC sea un modelo para replicar este tipo de estudios a lo largo de las costas de Panamá', añade el científico.

Gira con estudiantes

En julio pasado, se realizó una gira de campo al PNC donde participaron científicos, estudiantes panameños y un grupo de estudiantes del programa de Ecología Tropical, Ecosistemas Marinos y Conservación de la Biodiversidad de la Escuela de Entrenamiento Internacional (SIT), que tiene sede en Panamá.

El Dr. Eric Flores, quien estudia los anfibios y reptiles, y Pedro Méndez Carvajal, investigador de las poblaciones del mono aullador de Coiba y del mono cariblanco, también asistieron a esta gira, así como Pedro González, de Coclé, que trabaja con Méndez Carvajal con cámaras en la parte alta de los árboles, y la estudiante de tesis Carol Gutiérrez, de Chiriquí, que se enfoca en la química de las plantas.

Los estudiantes extranjeros se familiarizaron con los principales grupos de taxa de peces, anfibios e invertebrados y acompañaron a los investigadores en sus recorridos por el mar y la selva para aprender sobre la metodología de transectos marinos y terrestres y la toma de datos ambientales.

Díaz Ferguson señala que la gira tuvo como propósitos, realizar censos visuales, (conteo de animales) y de diversidad, iniciar las colectas de organismos en sitios previamente ubicados para analizar su ADN, y comenzar el programa ‘Conoce un científico', que consiste en que estudiantes de licenciatura de una universidad nacional o extranjera interactúen con investigadores de Coiba AIP como asistentes y se involucren en la ciencia que se hace en Panamá.

En la primera jornada, el director de Coiba AIP y los estudiantes de SIT entraron al agua y midieron un perímetro de 45m x 30m y otro de 75m x 30m para observar la fauna marina utilizando mascarillas y snorkel. Se determinaron 11 especies de peces. En otra isla observaron corales, estrellas de mar, peces, un tiburón de arrecife punta blanca y erizos.

Con los permisos previos otorgados por el Ministerio de Ambiente y el Comité Científico del parque, el Dr. Díaz Ferguson colectó caracoles, lapas, cangrejos y erizos en varios puntos. Estos animales fueron preservados en alcohol para que no se degradara su material genético y, posteriormente, fueron llevados al Laboratorio de Genética y Biología Molecular de la Universidad de Panamá.

La idea es extraer el material genético del núcleo de las células o de la mitocondria y, a través de varios procesos tecnológicos, obtener información de las poblaciones y su conectividad, y determinar puntos calientes de biodiversidad.

En el Parque Nacional Coiba (PNC), en el Pacífico panameño, Patrimonio de la Humanidad, se han descrito unas 20 especies de cetáceos, 39 especies de anfibios y reptiles, 36 especies de mamíferos, 33 especies de tiburones, 22 especies de rayas, y unas 814 especies de peces que transitan el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical, que va desde México hasta Ecuador, pasando por Coiba.

COLECCIÓN DE MUESTRAS

Una gira de campo permitió la observación de la fauna marina

Hay que extraer una muestra de tejido para analizar el ADN.

Durante la gira de campo realizada en julio fueron colectadas algunas lapas.

Estrellas marinas y erizos fueron algunos de los especímenes colectados para su investigación.