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23 de Apr de 2021

Salud

El alto costo de ser mujer y liderar

Dos ejecutivas lanzan una campaña contra los estereotipos que frenan al género femenino

El alto costo de ser mujer y liderar
El alto costo de ser mujer y liderar

Mandona, solterona, lesbiana y amargada son solo algunos de las palabras que en tono despectivo se utilizan contra las mujeres que dirigen empresas y distintos proyectos.

Muchas veces los comentarios no vienen solo de hombres, sino también de mujeres, que sienten que ser una ‘mandona’ le resta feminidad.

Si bien, así es el mundo en que vivimos, algunas no se conforman, es el caso de Anna María Chávez, CEO de las Girl Scouts de Estados Unidos y Sheryl Sandberg, CEO de Facebook, lanzaron la campaña global ‘Ban Bossy’, con la cual quieren impedir que la sociedad les diga mandonas a las mujeres seguras en sí mismas y con habilidades de liderazgo.

Según estudios, esa palabra se asocia con más frecuencia a mujeres que a hombres. Es un término despectivo que sirve de obstáculo para las que aspiran a altos cargos.

Detrás de este fenómeno hay estereotipos de género. De los hombres se espera que sean decididos, que opinen y muestren seguridad, pero esos mismos atributos se ven mal en las mujeres, que deben ser dulces y compasivas.

Por esta socialización, Sandberg y Chávez señalan que cuando una joven llega a la secundaria su autoestima ha caído 3.5 puntos más que la de un hombre. A ellas se les interrumpe más en clase y tienden a pensar que si asumen papeles de liderazgo serán tildadas de agresivas y dominantes.

Ambas líderes lo han vivido en carne propia.

Sandberg cuenta que en la primaria, cuando ella organizaba los juegos, su profesora le decía a sus amigas que no se le juntaran porque ‘a nadie le gustan las niñas mandonas’.

Y ‘mandona’ es apenas la punta del iceberg , pues en la medida en que estas mujeres crecen y expresan su confianza en sí mismas dicen, las califican como ambiciosas y bravas.

No todos han recibido la iniciativa con beneplácito. Algunas críticas dicen que hay otros obstáculos más de fondo como la violencia sexual, el acceso a la educación y el cuidado de los hijos para alcanzar altos cargos.

A pesar de esto, a la campaña se han unido voces importantes como la exdiplomática Condoleeza Rice, la actriz Jennifer Garner, la cantante Rihanna y otras que han logrado llegr lejos.

Pero faltan más: solo 10 % de los presidentes de las 500 compañías más grandes de Fortune son mujeres; apenas el 10% de las mujeres en el mundo son cabeza de gobierno y de los directores, productores o escritores de cine solo 18% lo son.

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