Temas Especiales

18 de Jan de 2021

Salud

De los graneros mayas la despensa

La semilla de Chía se ha convertido en los últimos años junto a la Maca y la Quinoa en uno de los nuevos Super-alimentos

De los graneros mayas la despensa
Pie de foto pie de foto pie de foto pie de foto

La Chía, también conocida como Salvia Hispánica, es una pequeña semilla comestible de color mayoritariamente negro. Su nombre deriva del vocablo Chía, que para el pueblo maya significaba fuerza.

Y es que según cuentan los historiadores, los mayas y aztecas consideraban a la Chía como su alimento primario cuando realizaban actividades bélicas y de fuerte intensidad física. En esos momentos donde cargar peso suponía una dificultad, la Chía les proporcionaba una gran cantidad de energía con una pequeña dosis.

Posteriormente, con la colonización y destrucción de las culturas locales el consumo de Chía quedó casi en el olvido, hasta que hace un par de décadas se retomó su cultivo y consumo a mayor escala como suplemento alimenticio.

PRINCIPALES PROPIEDADES

Seguramente todos podemos citar algún alimento al que rápidamente asociamos con determinados compuestos, vitaminas o minerales específicos, por tener altos porcentajes de los mismos en su composición. A modo de ejemplo, el potasio en el plátano, el hierro en las espinacas, el calcio en la leche, o el Omega 3 en el salmón.

Pero en la Chía es como si se hubiera concentrado lo mejor de cada uno de ellos, como si de forma artificial un científico hubiera diseñado un super-alimento que contuviera los nutrientes más necesarios para nuestro organismo.

Y es que la Chía contiene gran cantidad de antioxidantes, vitaminas y minerales, y en dosis comparativamente muy elevadas. Así las semillas de Chía tienen siete veces más vitamina C que las naranjas; ocho veces más omega 3 que el salmón; 10 veces más fibra que el arroz; seis veces más calcio que la leche; dos veces más potasio que los plátanos; ocho veces más fósforo que la leche entera; tres veces más hierro que las espinacas; 15 veces más magnesio que el brócoli; tres veces más antioxidantes que los blueberries, y dos veces más proteína que los frijoles.

¿CÓMO TOMARLA?

Las semillas de Chía no tienen olor y en cuanto al gusto son insípidas, por lo que se pueden agregar a muchas bebidas y recetas de comida. Generalmente la semilla vendrá en su estado natural, sin procesar, y la podemos consumir así mismo añadiéndola como suplemento a gran cantidad de platillos y alimentos, incluyendo ensaladas, sopas, postres, yogures o avenas, combinándola adicional por ejemplo con fruta fresca, nueces, miel, o pasitas.

Incluso se puede incorporar en caliente a galletas, panes, y otros productos que gustemos hornear, bien en la propia masa trituradas, o enteras como decoración al estilo de un ajonjolí.

Tomada como bebida, el agua de Chía es una gran fuente de energía e hidratación para el cuerpo, ya que las pequeñitas semillas al mezclarlas con agua o jugo los absorben en una cantidad aproximada de diez veces su peso, creando una envoltura transparente como si se tratara de una gelatina.

BENEFICIOS

Las semillas de Chía son un gran aporte de energía para cualquier persona, pero especialmente para aquellas que realizan trabajo físico, estando recomendado su consumo también para múltiples procesos y tratamientos.

Así se han comprobado efectos beneficiosos respecto del control del colesterol, el equilibrio del nivel de azúcar en sangre, el manejo de problemas gástricos e intestinales (por su contenido de fibra), e inclusive para pérdida de peso al producir sensación de saciedad.

Por último, los antioxidantes presentes en la Chía frenan el daño que los radicales libres causan a nuestro organismo, contribuyendo a reducir los procesos inflamatorios y el envejecimiento de la piel.

En cuanto a las contraindicaciones, se pueden presentar problemas de alergia en personas que tengan esta condición respecto del consumo de granos, o ciertas alteraciones en pacientes con enfermedades vasculares bajo medicación, por lo que es mejor consultar con el médico de modo previo al inicio de su ingesta. Al no contener gluten no hay problema para los celiacos, que pueden integrarla a su alimentación.