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01 de Jun de 2020

Salud

Buscan eliminar el limbo en el que hallan los e-cigar

Un periodo de global de consultas ha iniciado en la Agencia de Alimentos y Medicamentos con miras a la legalización del cigarro electrónico

A pesar de la prohibición de venta emitida en algunos países de América Latina, los cigarrillos electrónicos no han dejado de venderse, al tiempo que el número de consumidores de ese producto va en aumento.

Tan sólo en Panamá, el Ministerio de Salud (MINSA) estima que al menos el 16,7 por ciento de la población panameña es fumadora, lo que representa un aproximado de medio millón de personas.

Ese porcentaje de personas representa un mercado fácil para el conflictivo cigarro electrónico.

Ante ese panorama la Agencia de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA,por sus siglas en inglés), ha continuado con el estudio del componente líquido que utilizan esos tipos de cigarros para producir el vapor que será inhalado.

Los resultados de dichos estudios no han sido optimistas.

Por el momento, no han sido analizadas todas las marcas, pero sí han podido percatarse que todas las estudiadas contienen, al menos, un componente dañino para la salud.

‘Aunque no produzcan humo de tabaco, los cigarros electrónicos pueden contener nicotina u otros químicos potencialmente dañinos para la salud. Inclusive, las pocas pruebas realizadas entre los componentes de estos cigarrillos han revelado que el vapor que estos emanan contiene sustancias cancerígenas iguales a las del tabaco’, explica al diario La Estrella de Panamá, Ricardo Montenegro, director médico de la casa farmacéutica Roche Centroamérica y Caribe.

Ante dichos resultados, la FDA ha tomado la iniciativa de crear un reglamento que permita legalizar la comercialización y venta de los cigarros electrónico.

Para tal efecto, dicha organización inició un periodo de consultas global a través de su portal oficial en Internet.

Ese periodo de consulta tiene previsto extenderse, por un tiempo exacto de 75 días, con miras a que en el próximo octubre se celebre la primera negociación internacional sobre la regulación de esta forma de fumar.

‘El reglamento propuesto es el paso más reciente que hemos dado en nuestros esfuerzos para que la próxima generación esté libre de tabaco’, dijo a través de un comunicado de prensa la secretaria del departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Kathleen Sebelius.

La Organización Mundial de la Salud, que aún no ha hecho un pronunciamiento definitivo hacia esa nueva tendencia de fumar, expone que en el mundo mueren seis millones de personas al año, producto de la adicción a la nicotina.

Esa cifra alarmante y la eventual existencia de cigarros electrónicos libres de nicotina llevó a un grupo de médicos norteamericanos a manifestarse ante la sede de dicho organismo internacional, asegurando que esta nueva cultura de fumar es una alternativa para abandonar la nicotina.

En la actualidad no existe ningún tratamiento farmacológico que ayude a una persona fumadora a abandonar el hábito, pero existen alternativas ajenas a los conflictivos cigarros electrónicos. Entre esas alternativas figuran las terapias de reemplazo de la nicotina con productos que solo contienen pequeñas cantidades de nicotina (no incluyen otros químicos nocivos del tabaco) y reducen los síntomas de abstinencia de la persona y poco a poco su necesidad de fumar.

Entre las opciones, los más conocidos son parches, caramelos duros y gomas de mascar. Además, existen inhaladores y aerosoles nasales; estos últimos se obtienen con receta médica.