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17 de May de 2022

Tecnología

Zapatos anticaídas

Dotado de sensores de presión y de deslizamiento en su suela, los zapatos anticaídas permiten recuperar automáticamente el equilibrio

Medicamentos para la presión arterial, alteraciones en el flujo sanguíneo, bajadas del azúcar sanguíneo, deterioro de la vista son algunos de los factores que aumentan el riesgo de mareos y caídas en las personas conforme envejecen, según el doctor Jason Rice, médico de atención primaria del Sistema de Salud de la Universidad de Loyola (loyolamedicine.org) en Maywood, Illinois.

Para reducir el riesgo de caerse, Rice recomienda levantarse lentamente e incorporarse completamente y aferrarse a una superficie estable antes de caminar, así como tomar los medicamentos habiendo comido de forma adecuada, comprobar los nivel de azúcar en la sangre, sobre todo si tienen síntomas inusuales y realizarse revisiones de la vista de manera regular.

‘En todos los casos, tomarse el tiempo necesario, ser consciente del lugar donde uno se encuentra y evaluar la propia estabilidad antes de andar son cuestiones fundamentales’, añade.

En la ciudad israelí de Haifa, los investigadores de B-Shoe Technologies, B-S T (www.b-shoe.com) han desarrollado un innovador calzado para evitar las caídas que, a menudo, se producen en el propio domicilio y aumentan el riesgo de discapacidad, así como el deterioro de calidad de vida del afectado.

Una de cada tres personas mayores de 65 años se cae cada año, mientras que los mayores de 72 años sufren de media una caída cada dos años y los que superan los 80 años de edad, informan desde B-S T advirtiendo de que este problema en los mayores seguirá empeorando debido al aumento de la esperanza de vida de la población.

AYUDA INVISIBLE

‘En general, los médicos recomiendan usar un bastón o andador tradicional de cuatro patas, pero la gran mayoría de las personas mayores se niegan a utilizar estas y otras ayudas de asistencia porque simbolizan debilidad y dependencia’, añaden desde B-S T.

Los ingenieros de esta compañía han ideado, con la participación de un cirujano ortopédico y un neurólogo, un dispositivo que, no solo evita las caídas de forma eficaz, sino además las resistencias de los usuarios a utilizar ayudas: el denominado B-Shoe (abreviatura de ‘Balancing Shoes’ o Zapatos de Equilibrio), un calzado para caminar de forma convencional que da automáticamente un ‘paso atrás’ con precisión y solo cuando es necesario.

Este zapato incorpora sensores de presión, un dispositivo de movimiento integrado en la suela, un microprocesador y algoritmos inteligentes (un programa informático que genera instrucciones en base a la información que recibe), así como una batería recargable, según sus diseñadores.

Para la empresa B-S T, cuando los sensores detectan un desequilibrio, el dispositivo de movimiento tira del zapato ligeramente y suavemente hacia atrás hasta que el usuario recupera el equilibrio. Los algoritmos aseguran una detección temprana de los desequilibrios en la marcha de la persona y que el zapato solo funcionará cuando haga falta corregir la estabilidad del cuerpo.

Según sus creadores, el B-Shoe está protegido por patente y su funcionamiento y el rendimiento han sido validados y verificados con éxito en pruebas de marcha efectuadas en laboratorio, durante las que se emularon las condiciones de desequilibrio y las situaciones en las que las personas de edad avanzada pueden caerse y en las que este calzado ‘funcionó como se esperaba’.