30 de Nov de 2021

Tecnología

Ciberacoso, una extensión del acoso sexual y la violencia de género

En estos momentos de pandemia las redes sociales se han convertido en una herramienta fácil para el acoso sexual en línea. En Panamá se busca crear una ley que ayude a frenar este ciberdelito

Ciberacoso, una extensión del acoso sexual y la violencia de género
Otra de las víctimas de este acecho sexual online son niñas y adolescentes, aunque también afecta en mucho menor medida a niños y chicos adolescentes.Pixabay

Junto con las nuevas tecnologías, también llegaron los teléfonos inteligentes y las redes sociales, lo que ha simplificado la vida de todas las personas del mundo. Sin embargo, estas herramientas se han convertido en una extensión del acoso sexual y la violencia de género a través del ciberacoso o acoso en línea, un comportamiento que según los expertos ha aumentado en pandemia, teniendo como víctimas principales a las mujeres y en algunos casos, a menores de edad.

La psicóloga Jamill Rivera mencionó a La Estrella de Panamá que en estos momentos de pandemia las redes sociales se han convertido en una herramienta fácil para el acoso sexual en línea, en donde el “atacante o delincuente virtual” utiliza métodos como las amenazas, manipulaciones y otras estrategias denigrantes para sus objetivos.

Según Rivera, es importante difundir o brindar información acerca de cómo abordar esta problemática, principalmente porque en Panamá la data en relación a la cantidad de delitos y el nivel de conocimiento de los ciudadanos sigue siendo muy escasa.

“El ciberacoso sexual como el grooming (acoso y abuso sexual de niños y adolescentes por medios cibernéticos) no es nuevo, aunque a cada hora se tecnifica y especializa más a partir de los cambios de comportamiento de las sociedades y las tecnologías”, compartió Rivera.

Ciberacoso, una extensión del acoso sexual y la violencia de género
El ciberacoso sexual es la persecución a una persona a través de mensajes.Pixabay

Igualmente mencionó que en estos casos es importante no entrar en pánico y denunciar. No obstante, la psicóloga puntualizó que en el país urge que se vuelva a tomar en cuenta ante la Asamblea Nacional este tema y se agilice una ley que proteja a las víctimas de estos ataques cibernéticos que han aumentado.

La esperanza: una ley de protección

Gonzalo González presentó el 30 de septiembre de 2020 el anteproyecto de ley 163 ante el pleno de la Asamblea Nacional “que adiciona artículos al título VIII del Código Penal, que estipulan como delitos el acoso cibernético, la suplantación de identidad, la difusión deliberada de información no deseada, el ciberbulling, entre otros delitos cibernéticos”.

Este anteproyecto propone la educación y el diálogo entre padres e hijos sobre el uso correcto de internet para evitar ser víctimas de delitos cibernéticos, como la suplantación de identidad o la difusión deliberada de información no deseada, el ciberacoso, el ciberbulling, entre otros, que han tomado relevancia.

“En esta era totalmente cibernética es de suma importancia saber cómo enfrentar a los delincuentes que practican el ciberbullying, un término que describe el 'acoso cibernético traducido, en violencia psicológica hasta el acoso sexual en la red' y al darse en el mundo digital lo que ha hecho es potenciar los efectos negativos del bullying porque hace que su efecto se amplifique aún más y perdure en el tiempo”, argumentó el diputado durante la presentación del documento.

De acuerdo con el documento expuesto en el sitio oficial de la Asamblea Nacional, con este tipo de delitos cibernéticos los más vulnerables son los menores de edad.

En este marco, es necesaria una educación efectiva que les enseñe a usar correctamente la herramienta tecnológica, por ello la importancia de la sensibilización sobre la seguridad en internet, la magnitud y el impacto de lo digital en la vida cotidiana de los jóvenes y sus padres, para que puedan evitarse situaciones que atentan contra su integridad personal.

“Para combatir el ciberacoso es imprescindible no solo pensar en el agresor, sino ponerse en los zapatos de la víctima del acoso y de quien es testigo de un determinado abuso. Las escuelas y los padres de familia deben difundir un mensaje en el que la víctima sepa que debe comunicar inmediatamente la situación que está viviendo, mientras que el acosador debe ser reprendido por el sistema de justicia, y aquel que es testigo tiene un rol determinante para que el abuso se detenga y sea visible”.

“Un mecanismo importante para detener el ciberacoso es, principalmente, que el usuario denuncie públicamente a su acosador a través de su propio perfil”, subrayó la nota.

Juan Carlos Acosta, sexólogo clínico y médico cirujano, compartió en su cuenta de Instagram que el ciberacoso es un forma de violencia sexual hacia las mujeres, y para identificarlo dio como ejemplos la 'sextorsión', la cual define como una forma de chantajear a una mujer comprometiendo su intimidad sexual.

Puede suceder al “tomar fotos, audios o videos durante el acto sexual sin su consentimiento, así como compartir contenido sexual de mujeres que haya sido grabado con consentimiento, pero difundido sin autorización”, señaló el sexólogo.

De acuerdo con Rivera, la comunicación es un factor clave para acompañar y proteger a quienes están a “nuestro lado, como los hijos”, pero también urge una ley que sea integral y proteja a todos.