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- 09/05/2022 00:00
Los gobiernos, las instituciones financieras y las fuerzas del orden público están adoptando la tecnología blockchain, más que nunca para atender diversos casos de seguridad pública. De hecho, la tecnología que alguna vez fue vista como la moneda preferida por los delincuentes, irónicamente hoy está siendo utilizada para fortalecer la detección y prevención de numerosos delitos financieros, como el lavado de activos y otras actividades delictivas relacionadas.
La tecnología en la cual se soportan las criptomonedas, la cadena de bloques o blockchain, actúa como un libro contable digital, transparente y universal donde se registra cada operación con poco o nulo riesgo de modificaciones posteriores, facilitando la trazabilidad y seguimiento de cada transacción, incluyendo su tiempo, espacio y poseedores anteriores.
La blockchain puede hacer que el movimiento de fondos sea más transparente para los gobiernos, bancos o entes reguladores en tiempo real y sin depender de un tercero, lo que permite identificar operaciones irregulares y potencialmente delictivos, sobre todo si se apoya en otras tecnologías como inteligencia artificial, big data o machine learning.
De acuerdo con la edición más reciente del informe 'Crypto Crime Trends' publicado por Chainalysis (empresa dedicada al análisis de transacciones registradas en blockchain), encontró que a pesar de que el volumen total de transacciones de criptomonedas creció a $15,8 mil millones en 2021 (un 567% más que en 2020), solo el 0,15% de este involucró direcciones “ilícitas”, esto representa un mínimo histórico.
Adicionalmente, gracias a las cualidades de las criptomonedas y blockchain, se observó un desarrollo positivo por las fuerzas del orden para identificar y confiscar criptomonedas relacionadas con hechos delictivos, por ejemplo:
En febrero del presente, el Departamento de Justicia de Estados Unidos se incautó de %3.600 millones en bitcoin, en conexión con el hackeo de Bitfinex (una plataforma de intercambio) en 2016.
La policía metropolitana de Londres realizó una incautación de 180 millones de libras esterlinas en criptomonedas de un presunto lavado de dinero.
Esto representa una oportunidad importante para que las agencias gubernamentales continúen con la lucha contra la delincuencia, refutando la narrativa de que las criptomonedas son activos imposibles de rastrear e inembargables.
Por otro lado, si bien la tecnología aún se encuentra en sus primeras etapas y llevará años asimilarla universalmente, los potenciales casos de uso son verdaderamente diversos: desde el envío de valor de punto a punto 24 horas al día, siete días a la semana, sin fronteras y de forma casi instantánea, los servicios financieros descentralizados, la reducción del flujo de productos y medicinas falsificadas a través de la trazabilidad y rastreo de la cadena de suministros, hasta la propia lucha contra la corrupción en las entidades públicas.
Los reguladores y los gobiernos pueden seguir cuestionando los usos de la cadena de bloques o blockchain relacionados con criptoactivos, pero existe una tendencia a que más empresas e instituciones adopten soluciones blockchain y criptomonedas, ejerciendo presión sobre los gobiernos para establecer un marco regulatorio claro sin frenar la innovación.
Este y otros temas serán caso de análisis y discusión en el Blockchain Summit LatAm, uno de los principales eventos de Latinoamérica sobre bitcoin, blockchain y cripto en español, a realizarse en Panamá del 6 al 8 de julio y que permite a los participantes poder conocer y actualizarse con las últimas tendencias y acciones para una inversión segura.