ADVISORS, firma especializada en estrategia, reputación y gestión de crisis, observa que las organizaciones más sólidas no son necesariamente las que más comunican estos temas, sino las que los han integrado de forma consistente en su modelo de toma de decisiones

Advisors: ESG y endomarketing, la base que hoy sostiene a las empresas que quieren perdurar

  • 26/01/2026 00:00

En el arranque de 2026, cada vez más empresas —en Panamá y la región— están revisando sus estrategias internas no por moda, sino por las necesidades reales del entorno. Inversionistas más exigentes, consumidores más informados, reguladores más atentos y equipos de trabajo más críticos están empujando a las organizaciones a responder una misma pregunta: ¿estamos gestionando con coherencia lo que decimos representar? En ese contexto, la conversación sobre ESG y endomarketing ha dejado de ser conceptual para convertirse en una discusión operativa y estratégica.

ADVISORS, firma especializada en estrategia, reputación y gestión de crisis, observa que las organizaciones más sólidas no son necesariamente las que más comunican estos temas, sino las que los han integrado de forma consistente en su modelo de toma de decisiones. La diferencia ya no está en tener políticas, sino en la profundidad con la que estas influyen en la cultura, el liderazgo y la relación con el entorno.

Los criterios ESG no son nuevos. Llevan más de una década marcando la agenda empresarial global. Lo que sí ha cambiado es el nivel de exigencia. Hoy, más del 70 % de los inversionistas institucionales incorporan variables ambientales, sociales y de gobernanza en sus evaluaciones, y las empresas con desempeños débiles en estas áreas enfrentan mayores riesgos reputacionales, regulatorios y financieros. ESG se ha consolidado como una condición básica de confianza, no como un valor agregado.

Sin embargo, uno de los errores más frecuentes sigue siendo gestionar ESG como un ejercicio técnico o externo, desconectado de la realidad interna de las organizaciones. Cuando las decisiones estratégicas no son comprendidas por las personas, cuando el propósito no se traduce en comportamientos concretos o cuando la cultura interna contradice el discurso, la sostenibilidad pierde credibilidad. Es allí donde el endomarketing deja de ser un concepto accesorio y se convierte en un componente estructural de la estrategia.

Las organizaciones con altos niveles de compromiso interno muestran, de forma consistente, mejores indicadores de productividad, menor rotación de talento y mayor capacidad de adaptación en contextos de incertidumbre. Más importante aún, son organizaciones que resisten mejor las crisis, porque cuentan con equipos alineados, informados y conscientes de su rol dentro del proyecto empresarial.

Para ADVISORS ESG y endomarketing no deben gestionarse como frentes separados, sino como dos expresiones de una misma coherencia organizacional. No hay impacto ambiental o social creíble sin personas que lo comprendan y lo ejecuten; tampoco hay cultura sólida sin gobernanza clara, ética y responsable. La sostenibilidad real se construye cuando estrategia, liderazgo y cultura avanzan en la misma dirección.

“En 2026, las empresas no están siendo evaluadas por tener políticas ESG, sino por la forma en que esas políticas influyen en sus decisiones, en su liderazgo y en el comportamiento cotidiano de sus equipos”, afirma Michael Caballero, CEO de ADVISORS.

Esta reflexión no se limita al sector privado. El sector público y el liderazgo político enfrentan una ciudadanía más informada y menos tolerante a la incoherencia. La gestión pública también requiere criterios ESG aplicados con rigor: transparencia, ética, impacto social medible y responsabilidad ambiental. Del mismo modo, necesita endomarketing entendido como comunicación interna efectiva, liderazgo coherente y sentido de misión. Sin equipos alineados, las políticas pierden efectividad y la confianza institucional se erosiona.

“La sostenibilidad no se decreta ni se comunica; se gestiona. Y se gestiona desde adentro, con liderazgo, datos y coherencia”, señala Caballero.

A estas alturas de 2026, el desafío para las organizaciones no es adoptar conceptos, sino profundizar su implementación. Las empresas que avanzan con mayor solidez son aquellas que han integrado ESG en su estrategia central, que miden su impacto con indicadores claros, que fortalecen su gobernanza y que entienden que la cultura organizacional es un activo estratégico, no un asunto accesorio.

En un entorno marcado por mayor escrutinio, presión social y complejidad económica, la sostenibilidad y la gestión del talento ya no definen una ventaja competitiva ocasional. Definen la capacidad de una organización para mantenerse legítima, relevante y confiable en el tiempo. Y esa es una responsabilidad que, hoy, ninguna empresa ni institución puede seguir postergando.

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