Mastercard destaca el potencial de Panamá para liderar la inclusión financiera digital

  • 28/05/2026 00:00
Aunque el uso de pagos digitales continúa creciendo en Panamá, Mastercard advierte que el principal desafío ya no es la adopción por parte de los consumidores, sino ampliar la aceptación en microempresas para consolidar una economía más inclusiva y menos dependiente del efectivo.

Panamá continúa consolidándose como uno de los mercados con mayor avance en adopción de pagos digitales en América Latina y el Caribe. Así lo reveló Mastercard durante la presentación de su más reciente estudio sobre el estado de la digitalización y la inclusión financiera en la región, donde se expuso que el consumidor panameño muestra altos niveles de confianza y uso de herramientas financieras digitales en su vida cotidiana.

El informe, elaborado por Mastercard junto con la firma independiente Many Minds Group, evidenció que el 81% de los consumidores en Panamá ya utiliza métodos fintech o pagos digitales, una cifra cercana al 87% de uso de la banca tradicional. Además, el 67% de los encuestados afirmó utilizar transferencias bancarias como método de pago frecuente y el 63% señaló usar tarjetas de débito para realizar transacciones cotidianas.

La presentación del estudio estuvo encabezada por Soledad Rovira, Country Manager de Mastercard para Panamá y Belice, quien explicó que el país atraviesa una etapa clave en su evolución financiera y tecnológica.

“La participación digital en Panamá ha alcanzado un nuevo nivel y la inclusión financiera ya no se trata únicamente de incorporar personas al sistema financiero, sino de asegurar que ese sistema realmente funcione para ellas en su vida diaria”, señaló Rovira durante la exposición.

Panamá avanza en adopción digital

El estudio refleja que el consumidor panameño ya incorporó los pagos digitales dentro de su rutina diaria. Las transferencias bancarias, pagos con débito y billeteras digitales forman parte cada vez más frecuente de las transacciones cotidianas.

De acuerdo con Mastercard, el 47% de los consumidores utiliza billeteras digitales, mientras que el 90% recomienda este tipo de herramientas financieras y el 87% afirma confiar en la seguridad de los pagos digitales para proteger su dinero y sus datos personales.

La investigación también destaca que la rapidez y facilidad de uso son algunos de los principales factores que impulsan la preferencia por estas plataformas. El 68% de los usuarios asegura valorar el ahorro de tiempo que representan los pagos digitales, mientras que un 55% resalta la rapidez y eficiencia de las transacciones.

Durante la presentación, Rovira indicó que Panamá presenta niveles de adopción digital superiores a varios mercados de la región, aunque todavía existen retos importantes relacionados con infraestructura y acceso.

“El consumidor ya cambió, pero la infraestructura no tanto”, expresó.

El efectivo sigue teniendo peso en la economía

Pese al crecimiento de los pagos digitales, Mastercard advirtió que el efectivo continúa teniendo una participación importante dentro de la economía panameña. Según el estudio, el 62% de los panameños afirmó que al menos una vez al mes debe utilizar efectivo, incluso cuando preferiría pagar digitalmente.

Además, el 62% indicó que en algún momento no pudo completar una compra por no contar con dinero en efectivo, aun teniendo fondos disponibles en otros medios de pago.

En Panamá, el 48% del gasto de consumo personal todavía se realiza en efectivo, una cifra inferior al promedio regional de 58%, pero que evidencia que aún existe una dependencia considerable hacia este método tradicional. Para Mastercard, esta situación refleja principalmente una brecha en la aceptación de pagos digitales dentro de comercios y pequeños negocios.

La gran brecha está en las MiPymes

Uno de los puntos centrales del estudio se enfocó en las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), segmento que representa el 97% de las empresas registradas en Panamá.

De acuerdo con Mastercard, únicamente el 21% de las MiPymes panameñas acepta pagos con tarjeta, mientras que el país cuenta con apenas 19 terminales POS por cada mil habitantes, una cifra inferior a mercados cercanos como Costa Rica, donde existen 32 terminales por cada mil personas.

“El problema no es falta de demanda, sino una brecha de aceptación”, explicó Rovira.

La ejecutiva detalló que muchas pequeñas empresas todavía enfrentan barreras relacionadas con costos, procesos regulatorios, requisitos bancarios y complejidad tecnológica para implementar soluciones de pago digital.

En ese sentido, Mastercard sostiene que el desafío actual no consiste únicamente en bancarizar a la población, sino en facilitar herramientas accesibles, simples y seguras para que pequeños comercios y trabajadores independientes puedan aceptar pagos digitales con facilidad.

Los pagos digitales como motor de crecimiento

El estudio también reveló que el 89% de las MiPymes considera que los pagos digitales son clave para el crecimiento de sus negocios.

Además, el 62% de las empresas que no aceptan pagos digitales asegura perder clientes semanalmente por no ofrecer este tipo de opciones. Sin embargo, Mastercard considera que el impacto va mucho más allá de la pérdida inmediata de ventas.

Rovira explicó que aceptar pagos digitales permite a las pequeñas empresas generar historial transaccional, lo que posteriormente facilita el acceso al crédito y a otros servicios financieros.

“Para la micro y pequeña empresa, aceptar pagos digitales no solo significa vender más. También les permite construir historial financiero y eventualmente acceder a líneas de crédito para crecer”, afirmó.

La ejecutiva agregó que muchas microempresas requieren soluciones menos complejas y más económicas, especialmente aquellas que operan de forma móvil o informal.

Mastercard apuesta por soluciones más simples

Durante la exposición, Mastercard adelantó que trabaja junto con bancos, fintechs, reguladores y otros actores del ecosistema financiero para impulsar soluciones más ágiles y accesibles en Panamá.

Entre las iniciativas mencionadas destacan tecnologías como Contactless, Tap on Phone y Click to Pay, además de herramientas que permitirán a pequeños negocios aceptar pagos digitales utilizando únicamente sus teléfonos móviles. Rovira explicó que algunas de estas soluciones ya operan en otros mercados internacionales y que la meta es continuar expandiéndolas en Panamá.

“Panamá representa un mercado de alto potencial y queremos seguir invirtiendo para ampliar el ecosistema digital y reducir progresivamente el uso del efectivo”, sostuvo.

La ejecutiva también señaló que parte importante del desafío pasa por simplificar los procesos de incorporación de pequeños negocios al ecosistema financiero digital.

“El onboarding todavía representa una barrera para muchas empresas. Hay procesos que deben ser más rápidos, simples y accesibles”, explicó.

Educación financiera, otro reto pendiente

Otro de los puntos destacados durante la presentación fue la necesidad de fortalecer la educación financiera dentro de las micro y pequeñas empresas.

Según Mastercard, persiste desconocimiento sobre el funcionamiento de herramientas digitales, así como preocupaciones relacionadas con seguridad y facilidad de uso. El estudio refleja, por ejemplo, que el 75% de los consumidores no se considera familiarizado con criptomonedas y el 84% desconoce modelos financieros como Buy Now, Pay Later (BNPL).

“Muchas veces existe temor por desconocimiento. Por eso la educación financiera es fundamental”, indicó Rovira.

La ejecutiva señaló que Mastercard ya incorporó programas de capacitación y educación financiera dentro de sus nuevas propuestas para MiPymes en Panamá, incluyendo herramientas para conciliación financiera, administración contable y manejo de negocios.

Un esfuerzo conjunto para acelerar la digitalización

Durante el encuentro también se destacó que la expansión de pagos digitales requiere un esfuerzo conjunto entre el sector privado, las entidades financieras, fintechs y reguladores.

Rovira indicó que la velocidad de la innovación tecnológica muchas veces supera la capacidad de adaptación regulatoria, por lo que considera necesaria una mayor colaboración para agilizar procesos y ampliar el acceso.

“Esto no lo resuelve una sola institución. Es un esfuerzo colectivo”, afirmó.

Mastercard reiteró además su compromiso global de conectar y proteger a 500 millones de personas y pequeñas empresas hacia 2030, con el objetivo de impulsar una mayor salud financiera e inclusión económica. Para la compañía, el futuro de la inclusión financiera dependerá no solo del acceso a herramientas digitales, sino de qué tan fácil, seguro y cotidiano resulte utilizarlas para consumidores y negocios.

En ese contexto, Panamá aparece como uno de los mercados con mayor potencial de crecimiento digital en la región, especialmente si logra reducir las barreras que todavía limitan la aceptación de pagos electrónicos en pequeños comercios y emprendimientos.

Soledad Rovira
Country Manager de Mastercard para Panamá y Belice
El consumidor está listo. La oportunidad que tenemos es cerrar la brecha de aceptación”
Lo Nuevo