Temas Especiales

01 de Jul de 2022

Deportes

La cuestión es de dinero

PANAMÁ. El conflicto que tiene enfrentados a jugadores y propietarios de equinos de la National Basketball Asociation (NBA) aparece en e...

PANAMÁ. El conflicto que tiene enfrentados a jugadores y propietarios de equinos de la National Basketball Asociation (NBA) aparece en el escenario de los analistas como el típico pulseo en el que intervienen elementos extradeportivos.

Y no es descabellado pensar que, en efecto, es la situación económica mundial la que está incidiendo directamente en el comportamiento del mercado deportivo.

La economía está cambiando tan rápido como la tecnología en el mundo de hoy, pero el asunto es que atletas y propietarios no pueden cambiar con esa misma velocidad.

¿DANZA DE MILLONES?

El movimiento que puso a Lebrón James y Chris Bosh junto a Dwyane Wade en Miami fue agresivo en el plano deportivo y económico; pero perder el campeonato ante Dallas supuso un inesperado y muy doloroso tropiezo.

El equipo ganó mucho dinero en taquilla y ventas múltiples. La pérdida del campeonato, sin embargo, dejó un sabor a frustración tan grande, que la venta de entrada para la nueva temporada ha sido más lenta.

Pero todo parece un espejismo. En 2009, el comisionado David Stern anunció que la NBA recibiría un préstamo de $200 millones para ayudar económicamente a más de 10 equipos de la liga.

Ese año, el dueño de los Bobcats de Charlotte, Bob Johnson, reconoció que su equipo ha perdido decenas de millones de dólares.

Al terminar la temporada 2010-2011, la NBA despidió a 114 trabajadores, cerca del 10% de la fuerza laboral de sus oficinas principales.

NO HAY ESCAPE

Para una liga que creció en un 400% en 1994, y que es la tercera en volumen de ventas en Estados Unidos (después de la NFL y las Grandes Ligas), la actual crisis económica implica un duro reto para la NBA, y para todas las franquicias del deporte profesional en Estados Unidos y el mundo.

El economista del New York Times, Andrew Zimbalist, vaticinó que ante la recesión actual, la situación económica difícil para los equipos profesionales ‘durará mucho más tiempo por la recesión existente’.

Si eso es así, aún teniendo la mejor voluntad de alcanzar un acuerdo, la NBA comenzará un proceso degenerativo en su crecimiento.

Zimbalist lo aprecia de esta forma: ‘la recesión actual es mucho más grave que las crisis anteriores’, y eso ‘implica una prueba para la robustez de las ligas deportivas profesionales’. Y la NBA necesita moverse, si quiere seguir a flote.