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20 de Oct de 2020

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La hípica despierta, pero aún no se levanta

PANAMÁ. Desde enero de este año, los dueños de caballos de carreras del Hipódromo Presidente Remón, (HPR), han experimentado un alivio a...

PANAMÁ. Desde enero de este año, los dueños de caballos de carreras del Hipódromo Presidente Remón, (HPR), han experimentado un alivio ante los altos costos de mantenimiento de sus ejemplares de carreras.

Un sustancial aumento en los premios en los eventos regulares y clásicos se une al incremento en las apuestas.

LOS NÚMEROS

Un recuento de las operaciones concernientes a las apuestas y premios pagados en el HPR en los tres primeros meses de este año, muestra cifras alentadoras, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

En el renglón de las apuestas el primer trimestre de esta temporada supera en 408 mil 727 dólares con 40 centavos a la anterior, en tanto que las bolsas percibidas se incrementaron por 817 mil 850 dólares.

La dinámica que han imprimido la empresa y los gremios hípicos, ha elevado dicha actividad, posterior a convertirse en un ente privado.

APOYO ESTATAL

El principal gremio de esta industria, los propietarios de caballos, agrupados en sus dos organizaciones, luego de varias reuniones con la administración del HPR, hacen llegar una petición al ejecutivo para lograr un aporte económico a los premios.

La solicitud tomó fuerzas, toda vez que el propio mandatario de la nación se comprometió públicamente a dar una ayuda a la actividad hípica durante su asistencia a la celebración del Clásico Presidente de la República del año 2010.

En esta gestión participaron activamente funcionarios de la Junta de Control de Juegos del Ministerio de Economía y Finanzas, dueños de caballos y representantes de la Asamblea Nacional, para finalmente lograr aprobar la ley 71 de 6 de septiembre de 2011.

La citada ley establece que a partir del 1 de enero de 2012, la Junta de Control de Juegos destinará al pago de los premios de las carreras de caballos del HPR 3 millones 500 mil dólares por año, (posteriormente elevado a 4 millones de dólares), de sus ingresos provenientes del aporte de las máquinas tragamonedas Tipo A.

El beneficio de la ley también destina 500 mil dólares para gastos de la Serie Hípica caribeña, cuando Panamá sea la sede.

Igualmente se establece que la repartición del ingreso para premios, el 20% se asignará en las pruebas clásicas, adicionando el presupuesto de la Empresa Operadora y el 80% restante en carreras ordinarias, donde en ningún caso los premios pagados a los caballos nacionales serán inferiores a los 60% y de 40% para los importados.

El subsidio que sumado a los 3 millones 500 mil dólares de la empresa operadora ha subido enormemente los premios de las carreras ordinarias, los eventos clásicos y se retomó la medida de pagar una suma adicional a los caballos criollos que triunfen sobre a los importados en los lotes clasificados en las series.

ANÁLISIS COMPARATIVO

El otorgamiento del apoyo del Gobierno a esta actividad ha animado a una mayor adquisición de ejemplares nacionales y foráneos, elevando la población caballar y por consiguiente mejores y más nutridas competencias.

En un informe pormenorizado del total de las apuestas para los tres primeros meses del 2011, mostró un total de 37 reuniones, con 302 carreras en la que intervinieron 2 mil 357 ejempla res, en el cual se jugó 3 millones 672 mil 856 dólares con 90 centavos, contra 39 días de carreras, 315 eventos y 2 mil 404 caballos que tomaron participación en el 2012, donde se apostaron 4 millones 81 mil 584 dólares con 30 centavos, mostrando un incremento para este último periodo de 408 mil 727 dólares con 40 centavos. (Ver tabla).

LOS PREMIOS

Este renglón de ingreso ha llenado un gran vacío este año con el aumento en las bolsas comparado a la pasada vigencia, veamos esa relación entre los periodos.

Para el año 2011 los premios otorgados a los dueños en los 3 primeros meses ascendieron a 625 mil, 450 dólares en las carreras ordinarias, sumado a los seis eventos clásicos que generaron 75 mil dólares, totalizaron 700 mil 450 dólares.

La bonanza en esta actividad se ha dejado sentir en el primer trimestre de esta temporada, a tal punto que las bolsas percibidas han superado en todos los renglones al periodo anterior.

Como muestra de ello los cotejos regulares recibieron 1 millón 282 mil dólares, en los que se vieron beneficiados mil 510 caballos; las competencias de 11 clásicos 215 mil dólares, en tanto que el nuevo aliciente de los adicionales para nacionales 21 mil 300 dólares, lo que suma 1 millón 518 mil 300 dólares, mostrando notable aumento este año de 817 mil 850 dólares. (Ver cuadros).

INVERSIONISTAS NO REDIMEN SUS GASTOS

La actividad hípica en Panamá, debidamente organizada, cumplirá 90 años este 15 de octubre, y quienes más le han aportado a este costoso deporte son, sin duda, los dueños de los caballos.

En los últimos tiempos, sin embargo, mantener un caballo de carreras se ha convertido en afición particularmente onerosa. Mientras en años atrás con 300 dólares mensual se podía mantener un caballo, ahora el costo no baja de 450 dólares.

LOS INSUMOS

La inflación también ha causado estragos en el mundo equino. Se ha incrementado considerablemente el costo de la alimentación y los medicamentos en porcentajes entre el 25% y el 50%.

José Bartoli, un experimentado preparador del HPR, asegura que las camas de los caballos, que se cambian tres veces al mes, aumentaron de 15 dólares a 40 dólares; las herraduras de ocho dólares a 15 dólares y la mano de obra por colocarlas de 10 dólares a 15 dólares. En cuanto a medicinas, la vitamina C, de 4 dólares con 50 centavos a 7 dólares con 50 centavos y el complejo B de 5 dólares con 50 centavos a ocho dólares con 50 centavos.

Miguel Mugaburu, otro preparador, dice que los precios en el saco de avena, el principal alimento de los equinos, de 18 dólares a 32 dólares; el ‘pelet’ (una combinación de alimento a base de maíz y concentrado) que costaba 12 dólares con 50 centavos subió a 24 dólares; la pangola (hierba) de dos dólares con 50 centavos a cinco dólares; la alfalfa se dobló y pasó de 14 dólares a 30 dólares, la cual la volvió prohibitiva.

MANO DE OBRA

Los honorarios de quienes cuidan los animales han aumentado significativamente. Los gastos de doma, galope y montas oficiales en los eventos han sido incrementado vertiginosamente.

Eligio Ocaña, preparador e importador, dice que los mozos de corral, galopadores, jinetes, preparadores, herreros y veterinarios no pueden cobrar lo mismo que en años anteriores, pues el nivel de vida ha subido.

Bernabé Pérez, dueño, criador e importador asegura que ‘de lo que recibe el propietario en premios, se deben descontar los costos por los servicios del personal que atiende a los caballos.

Al jinete se le paga del premio el 10%, al preparador 15%, al empleado del establo 3% al veterinario 3% y 4% para el pago del seguro social de los empleados de establo, lo cual suma 35%. Adicionalmente se deben destinar dos dólares por caballo trabajado al galopador, y 400 dólares por la doma de cada equino.

DEPORTE ‘ANTISTRESS’

Pérez manifiesta que ‘la gente que tiene caballos los mantiene como una válvula de escape para el ‘stress’ que le produce el trabajo, la empresa y los negocios’.

‘Es una afición comparable a la de quienes tienen una finca o un yate, y mantenerlos les da satisfacción; mantener un caballo fino cuesta lo mismo que uno mediocre. Muy pocos recuperan el costo pagado en las subastas’, concluyó Pérez.

PREMIOS VS COSTOS

Rafael Fernández, ex gerente del HPR y preparador, dice que de los 7 millones 500 mil dólares que recibirán este año en premios, aun con el apoyo del Gobierno Central, solo les ingresan unos 4 millones 800 mil dólares.

‘Esa será la cifra recibida después de pagar los porcentajes al personal involucrados en la atención del animal, perdiendo así los propietarios cerca de 200 mil dólares, a lo cual se suma la compras en caballos, que usualmente por año son alrededor de 120 criollos y 150 importados, que a un promedio de 10 mil dólares por ejemplar, totalizan 2 millones 700 mil dólares’, asegura Fernández.

‘A pesar de todo el panorama económico en el cual siguen los dueños de caballos del HPR perdiendo dinero, le suministran el sustento a más de 5 mil familias que dependen directa o indirectamente de esta actividad’, concluyó Fernández.