28 de Sep de 2022

Deportes

Todos luchan por un puesto

COCLÉ. Eran las 7:30 a.m. cuando los guerreros rojos de la Selección Nacional de Fútbol de Panamá llegaron ayer al estadio del Proyecto ...

COCLÉ. Eran las 7:30 a.m. cuando los guerreros rojos de la Selección Nacional de Fútbol de Panamá llegaron ayer al estadio del Proyecto Gol-Fifa, ubicado en Llano Marín de Penonomé, bajo el ‘comando deportivo’ de Julio César Dely Valdés, el emblemático director técnico que se empeña en llegar con buen pie a la Copa Centroamericana de Costa Rica 2013 y sin duda con los ojos puestos en Brasil 2014.

Sugeridas las pautas de este entrenamiento por tres días, los seleccionados que se han concentrado en Penonomé —salvo la ausencia justificada de Jaime Penedo y Aníbal Godoy— saltaron al engramado en una actitud de disciplina consciente por ‘conseguir las mejores formas’ de cara a los compromisos internacionales.

Los ejercicios iniciales de rigor indujeron a considerar que Dely Valdés viene con un tren de calentamiento que se compagina con las tácticas y estrategias del juego que mostrarán en el terreno de batalla. Por ahora, esa página la escriben a puerta cerrada.

En esta oportunidad apreciamos un trainig más abierto, con accesibilidad al fanático que por primera vez puede observar en las mañanas y hasta el sábado, cuando se enfrenten en un juego de fogueo al San Francisco, la calidad de nuestra ‘marea roja istmeña’.

Por un lado del cuadro, los cancerberos realizaban un intenso juego de intercambio reflejos con los técnicos a cargo de prevenir imaginariamente cualquier ataque sorpresivo adversario, en la cancha real.

Mientras en otro ángulo el carismático Blas Pérez hacía recorridos de corta distancia, probablemente para seguir fortaleciendo los músculos de sus poderosas piernas, en las que el combinado panameño cifra esperanzas de algunos de los goles futuros que el pueblo panameño espera penetren las redes ticas y le otorguen el triunfo final.

Julio Dely Valdés, su hermano y su equipo de especialistas en este entrenamiento de fin de año, practicaron varios escenarios de jugadas.

Las llamadas de atención ante algunos errores fueron precisas y repetitivas hasta obtener la actuación correcta de sus pupilos.

‘Debemos ser contundentes’, dijo a voz en cuello en varias oportunidades.

En otro momento cuando hubo fallas inexplicables, los mandó a rotar alrededor del cuadro Gol y nuevamente después retomaban la rutina de este primer día de entrenamiento.