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01 de Jun de 2020

Deportes

Aguirre, el fútbol desde la trincher

BARCELONA. Mediada la primera parte del partido Espanyol-Mallorca del pasado viernes en Barcelona, el local Rui Fonte cayó al choque con...

BARCELONA. Mediada la primera parte del partido Espanyol-Mallorca del pasado viernes en Barcelona, el local Rui Fonte cayó al choque con un rival frente al área técnica, cerca de su entrenador Javier Aguirre.

Perplejo por la no señalización de lo que consideró una falta, el joven extremo, tendido sobre la hierba, reclamó vehementemente al árbitro.

Acto seguido y sin desviar la mirada de la acción sobre la cancha, Aguirre hizo enérgico aspaviento de manos a su pupilo con mensaje inequívoco: ‘Calla, levántate y corre’.

El ademán vino a resumir tanto el estilo propio del timonel mexicano como el precario estado de urgencia del Espanyol en la liga española, donde ha sufrido 17 fechas en la zona de descenso.

AL RESCATE

Sólo tras la llegada de Aguirre el pasado 29 de noviembre ha conseguido el equipo sacar la cabeza del pozo, a razón de 12 puntos sumados en siete fechas; tres más de los acumulados por su antecesor en el cargo, el argentino Mauricio Pochettino, en el doble de jornadas.

El mal inicio se cobró también un relevo presidencial, y lo primero que hizo el nuevo mandatario, Joan Collet, fue apelar a la probada experiencia del mexicano en situaciones límite para intentar revertir la tendencia.

Parte de la misión se cumplió con el sufrido triunfo por 3-2 sobre el Mallorca, rival directo al que el Espanyol debió remontar un marcador adverso tras error defensivo de Héctor Moreno, compatriota y futbolista de confianza de Aguirre.

‘Falló, pero no se vino abajo y siguió compitiendo’, elogió el técnico a Moreno, y también resaltó la tarea de Fonte, muy criticado por la hinchada.

LA ‘TRIBU’ AGUIRRE

Centrado en ensalzar el sentimiento tribal de un vestuario frágil a su llegada, Aguirre insiste en que debe ‘contar con todos para llegar a buen puerto’ y ha recuperado futbolistas olvidados como Simao Sabrosa o Joan Capdevila.

Y todos repiten como abnegados reclutas las consignas transmitidas.

‘Es muy intenso. Desde el primer día nos dijo que debíamos ser exigentes con nosotros mismos. Se entrena como se juega’, recita Javi López.

Para cumplir su objetivo, Aguirre necesita hombres bregados en infantería más que primeras espadas, circunstancia que ha resultado en el auge de futbolistas como el uruguayo Cristian Stuani en detrimento de promesas como el italiano Samuele Longo.

LA MISIÓN

‘Llegué en un momento difícil, empezando de cero con el equipo en alta mar. Pero el reto no solo es mío, sino de toda la institución que, en 15 días, sufrió un relevo en todas sus estructuras: entrenador, presidente, director deportivo, fútbol base. No será fácil para nadie’, contextualizó.

Si el slogan ‘Más que un club’ exhibe las ambiciones del Barsa, el Espanyol es todo lo contrario; y, en ese sentido, la contagiosa personalidad y el mensaje llano de Aguirre han calado sin complejos.

Su último toque de corneta da buena cuenta del estado de alerta permanente en que se mueve: ‘No hay que bajar la guardia. Si lo haces, no transmites nada. Te conviertes en un fantasma’, recordó. Aunque le bastaran un gesto y tres conceptos: Callar. Levantarse. Correr.