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06 de Mar de 2021

Deportes

¿Conflicto de intereses o especulación?

Desilusión, desengaño, decepción, impresión que se experimenta cuando alguna cosa no responde a las expectativas que se habían creado. E...

Desilusión, desengaño, decepción, impresión que se experimenta cuando alguna cosa no responde a las expectativas que se habían creado. Esto fue lo que vivimos los más de 3 millones de habitantes que tiene nuestro hermoso país, después de haber puesto todas nuestras esperanzas en nuestros 18 mejores representativos de fútbol para lograr la anhelada clasificación al Mundial de Brasil 2014.

Quiero empezar disculpándome con todo panameño que apoya a nuestra selección y siente el color rojo en el corazón, todo panameño que celebró la chilena del ‘Matador’ Tejada ante México en las pasadas eliminatorias, todo panameño que no se perdió un partido de nuestra selección como local en el estadio Rommel Fernández, todo panameño que saltó de alegría para celebrar nuestros dos goles ante Estados Unidos, todo panameño que lloró la desilusión que sufrimos al perder la esperanza de ir al Mundial en un segundo.

Me disculpo, porque siento que mi opinión pudo haber llegado a ser tomada en cuenta por personas que tienen capacidad de influir. Nos hubiéramos evitado esta amarga desilusión que sufrimos la noche del 15 de octubre del 2013. Mi nombre es Sebastien Hilaire. Actualmente juego en la reserva del Tauro F.C. A mis 19 anos de edad, he pasado por una carrera futbolística que me ha llevado a Estados Unidos, España, Inglaterra y Francia. Estoy cursando por el proceso que vivieron todos los jugadores de nuestra selección. Es primordial señalar que es un proceso extremadamente difícil, que para sobresalir hace falta mucha dedicación, perseverancia y entrega. Cada uno de los jugadores que pertenecen a nuestra selección deben ser condecorados con una medalla al sacrificio. Dejar todo atrás para ser futbolista no es fácil. Sobre todo con el riesgo de optar por una carrera tan corta.

Ser futbolista no es como cualquier otra profesión, no es como ser abogado o profesor. Ser futbolista es un estilo de vida. Ser futbolista no dura 8 horas como el período de trabajo diario de el típico ejecutivo de una empresa. Ser futbolista dura 24 horas, los 7 días de la semana, las 4 semanas del mes, los 12 meses del año. Ser futbolista es un estilo de vida. Para los que no están muy familiarizados con esta carrera, es una carrera muy corta, termina a los 35 anos de edad como máximo.

Esto crea una línea muy angosta entre los que logran vivir del fútbol y los que no. Lastimosamente vivimos en un país en el cual cada uno piensa en sus intereses personales, no en el bien común. En este país, la gente está dispuesta a sacrificar todo para tener una mejor calidad de vida, o un mayor poder económico. Muchas especulaciones nos dicen que hay intereses personales a la hora de alinear a los jugadores. Que ciertas alineaciones pueden beneficiar el tan valioso poder económico de unos cuantos.

En la carrera de futbolista, como en cualquier otro deporte, la ‘rosca’ es muy importante. Cuando hablo de la rosca, me refiero a la conexión que tenga el jugador con algún intermediario que los pueda promocionar al más alto nivel. Esto se llama un agente. El agente de un futbolista se encarga de promocionarlo ante equipos. Un agente deportivo cobra una comisión bastante grande de lo que ganan sus jugadores. Esto vuelve más rentable la carrera administrativa del fútbol. Julio Dely Valdés fue mi ídolo durante las eliminatorias. Había sido de los pocos panameños en haberse creado un nombre en Europa. Su capacidad de marcar goles como delantero centro lo hizo viajar, conocer y jugar en las ligas más reconocidas del fútbol mundial. ¿Es nuestro técnico agente o promotor de algún futbolista? Al terminar su carera, Julio y Jorge incursionaron en la parte administrativa del fútbol. Julio obtuvo un puesto en el cuerpo técnico del Málaga C.F. En el cual solo estuvo 6 meses. Durante este periodo se dio el caso Penedo, una polémica internacional en la cual, según especulaciones, Dely Valdés estuvo involucrado, ya que su interés en el portero se debía a fines de lucro personal. Con solo seis meses de experiencia como asistente técnico Julio fue nombrado seleccionador nacional en septiembre de 2010.

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