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31 de Oct de 2020

Baloncesto

Sindicato de entrenadores califica "perjudicial" para su futuro plan NBA

El sindicato teme que los nuevos estándares y pautas de la liga podrían "poner en grave peligro" sus futuras oportunidades de empleo

NBA
NBAEFE

El plan de vuelta a la competición presentado por la NBA vuelve a ser cuestionado y esta vez por parte del sindicato de entrenadores que lo ven como "perjudicial" de cara a los intereses profesionales futuros dentro de su gremio.

El sindicato teme que los nuevos estándares y pautas de la liga que podrían impedir que los empleados del equipo en categorías de alto riesgo para el coronavirus asistan al reinicio de la temporada en Orlando podrían "poner en grave peligro" sus futuras oportunidades de empleo.

El director ejecutivo del sindicato (NBCA, en inglés), Dave Fogel, y el presidente Rick Carlisle, entrenador de los Mavericks de Dallas, tienen preocupaciones de que varios asistentes y tres entrenadores principales: Mike D'Antoni (Houston, 69 años), Alvin Gentry (Nueva Orleans, 65) y Gregg Popovich (San Antonio, 71) no podrán liderar sus equipos y algunos podrían enfrentar desafíos considerables para reanudar sus carreras.

Aunque la NBCA reconoció a través de un comunicado que la salud y seguridad de todos los entrenadores de la NBA era su mayor preocupación, también la tiene por las oportunidades de trabajo y sobre todo de no permitir la discriminación y exclusión debido a la edad.

"Creemos que el proceso de revisión médica está diseñado para señalar solo a aquellas personas que presentan amenazas significativas de daño sustancial a sí mismas que no pueden ser reducidas o eliminadas por los pasos considerables de la NBA para crear un ambiente saludable y seguro en Orlando", denuncia el comunicado. "Cada entrenador debe asumir sus riesgos individuales".

Mientras que los agentes que representan a los entrenadores afectados ya han adelantado que esperan que la NBA llegue a una solución amigable dentro del mundo del deporte o de lo contrario la tendrá que haber en el apartado legal.

Los protocolos de salud y seguridad de 113 páginas enviados a los equipos la noche de ayer, martes, describieron un proceso de varias categorías de identificación y la "protección" potencial de los empleados del equipo designados como de mayor riesgo.

Todos los miembros del personal del equipo completarán un cuestionario que analiza los factores de riesgo individuales, que incluyen: asma; problemas del corazón; tratamientos continuos contra el cáncer; hábito de fumar; un índice de masa corporal superior a 40 como medida de obesidad; enfermedades renales o hepáticas; y otras indicaciones de un sistema inmune comprometido.

Un médico seleccionado por el equipo debe revisar cada cuestionario.

El empleado debe proporcionar una carta de un médico, que podría ser el médico del equipo o el médico personal del empleado, autorizando a esa persona a asistir a Orlando, según los protocolos.

Si el equipo designa a cualquier miembro del personal como "de mayor riesgo", ese miembro del personal también debe obtener cartas de médicos especialistas relevantes.

Incluso si un miembro del personal de "mayor riesgo" satisface esos requisitos, y recibe la aprobación de su equipo para ir a Orlando, la liga, según los protocolos, puede marcar a esa persona y hacer que se someta a una segunda revisión con "uno o más médicos nombrados por la NBA ".

Si ese médico o panel determina que el miembro del personal "representaría una amenaza directa para su salud" en Orlando, la liga puede prohibir que esa persona vaya, según los protocolos.

La decisión del médico "será final, vinculante e inapelable", dicen los protocolos.

D'Antoni recientemente compartió la misma información médica que los médicos de la liga evaluarían con un médico independiente en Houston y recibió autorización para entrenar a los Rockets en el reinicio de Orlando, dijeron las fuentes.

El lenguaje de "amenaza directa" está en el corazón de la aparente creencia de la liga de que puede prohibir a las personas de mayor riesgo sin entrar en conflicto con la ley.

En un memorando publicado el mes pasado junto con la pandemia de coronavirus, la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo de los EE. UU. concluyó que los empleadores pueden excluir a los empleados si su asistencia al trabajo "representa una amenaza directa para la salud del empleado que no puede eliminarse o reducirse con ajustes razonables".

Expertos legales y autoridades federales consideran las "adaptaciones razonables" relacionadas con el coronavirus podrían incluir varias de las medidas que la NBA ha tomado para hacer que Orlando sea más seguro.

Como pueden ser el distanciamiento social; uso obligatorio de mascarillas en muchas circunstancias; estrictas reglas de cuarentena; pruebas frecuentes; y limpieza y eliminación de artículos.

Sin embargo, el sindicato de jugadores considera que la NBA puede haber entrado en un terreno legal poco definido que debe clarificar ante que de comienzo la competición en Orlando a partir del próximo 30 de julio.

Los representantes de los entrenadores insisten que la NBA no puede estar por encima de los intereses que tiene cada uno de los equipos con su personal.