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- 13/01/2015 01:00
Los planes de los Knicks de Nueva York son bastante concretos.
Y ya están poniendo nombres para sondear la posibilidad de reestructurar el equipo antes de llegar el partido de estrellas, que firma la mitad de la temporada 2014-2015.
Dos de estos jugadores son el español José Calderón y el italiano Andrea Bagnani, quienes no han podido contribuir para evitar la peor temporada del equipo en su historia.
Las cuestiones, además de las de juego, son económicas en el equipo.
Para ello, basta mirar los 15 millones de dólares que debe devengar en las próximas dos temporadas, un monto que seguramente muchos equipos no querían cubrir, viendo el desempeño del europeo, con apenas 9.3 puntos por partido.
El caso de Bagnani no se aleja mucho de el problema que tiene el propio equipo de Nueva York.
El italiano solo ha jugado solo 22 minutos en esta temporada, debido a una serie de lesiones isquiotibiales y de pantorrillas.
Ha sido casi improductivo para los Knicks desde que fue adquirido procedente de los Raptors de Toronto antes de la temporada 2013-14.
Ni hablar de Amare Stoudemire. Las lesiones en sus rodillas han sido una pesadilla para él y por ende, para los Knicks.
El jugador ya tiene 32 años, y su tiempo de gran estrella simplemente está en el olvido, porque vive permanentemente con sus problemas físicos.
Está en su último año de contrato, cifrado en 23 millones de dólares por temporada.
Si Phil Jackson es capaz de hacer los movimientos correctos, es posible que los Knicks vean algo decente en la segunda mitad de los temporada.
Después de todo, las críticas han bajado su tono, aunque Nueva York no deja de ser la ciudad donde hay que ser firmes para triunfar.