21 de Feb de 2020

Béisbol

Jake Arrieta consolida sus valores como lanzador

El derecho de los Cachorros de Chicago se ha convertido en el mejor tirador de las Grandes Ligas en estos momentos

Jake Arrieta consolida sus valores como lanzador
Jake Arrieta (i) se abraza con el receptor David Ross, tras cumplir su singular proeza.

Jake Arrieta había avisado en la pasada temporada que el puesto de mejor abridor de las Grandes Ligas no era propiedad exclusiva de los lanzadores de los Dodgers de Los Ángeles o de los Mets de Nueva York.

Considerado un estudioso del béisbol, Arrieta ha ido evolucionando. La transformación comenzó en la temporada del 2013, cuando los Orioles de Baltimore lo enviaron a Chicago, donde ganó cuatro partidos.

El avance continuó en el 2014, ya como un lanzador perteneciente a la rotación abridora y la confianza de su mánager.

JAKE ARRIETA,
LANZADOR DE CHICAGO.

‘Dí varias bases por bolas en los primeros episodios, luego pude tomar el control de las cosas'

Terminó con balance de 10-5, pero su efectividad de 2.53 reveló un importante cambio en su manera de lanzar, un tirador más controlado y efectivo.

En esa temporada, por primer vez en su carrera, lanzó más de 120 entrada, tuvo su mayor número de aperturas (25), ponches (167) además de lanzar su primer blanqueo.

Arrieta llegó a la campaña de 2015 como el tercero en la rotación de abridores, detrás de Jon Lester y Kyle Hendricks; y teniendo en cuenta esa evolución, el mánager Joe Maddon fue delegando mayores responsabilidades.

El derecho respondió a esta confianza. Ganó 22 partidos, la máxima cifra de las Grandes Ligas, encabezando a los abridores de los Cachorros que ganaron 97 partidos el año pasado.

Creció en todos los aspectos; ponchó 236 contrarios, lanzó 229 episodios, dio apenas 48 bases por bolas lanzó tres blanqueos y su efectividad fue de 1.77, suficientes para ganar el premio Cy Young al mejor lanzador de la Liga Nacional.

El jueves último, Arrieta lanzó el segundo partido sin imparables ni carreras de sus últimas 11 aperturas, una paliza de 16-0 sobre los Rojos de Cincinnati, que puso su marca en 4-0 y efectividad en 0.87, lo mejor de todo el béisbol en estos momentos.

Los Cachorros de Chicago están disfrutando del mejor inicio de temporada en muchos años, dispuestos a romper la llamada ‘maldición de la cabra' y no solo ganar la División Central y el banderín de la Liga Nacional; quieren ganar además la Serie Mundial, y cerrar un largo capítulo en su historia.