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14 de Oct de 2019

Béisbol

Los clubes son la clave en la proyección del softbol femenino

La conformación de clubes independientes es uno de los factores para que el deporte haya evolucionado en algunos países, como es el caso de los guatemaltecos

El softbol femenino es una de las disciplinas que ha experimentado un gran desarrollo a nivel mundial, principalmente después de su inclusión en el programa de los Juegos Olímpicos en 1996.

Este crecimiento se ha visto reflejado principalmente en la región panamericana, donde representaciones como Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico y México ocupan los primeros lugares a nivel mundial.

En el caso de Centroamérica, Guatemala (18) es la primera en el ranking internacional, y luego le siguen Panamá (49), El Salvador (58), Nicaragua (64), Costa Rica (68) y Honduras (68).

La conformación de clubes independientes es uno de los factores para que el deporte haya evolucionado en algunos países, como es el caso de los guatemaltecos.

Clubes, base importante

El desarrollo del softbol femenino guatemalteco se debe principalmente a los veintitantos clubes que participan en los torneos que, a lo largo del año, se realizan.

Las competiciones más importantes se celebran en la capital guatemalteca, donde los 23 equipos se dividen en tres divisiones, ocho de ellos en la primera, según su nivel técnico (Mayor A, Mayor B y Especial).

‘Se juega un torneo nacional dividido en dos fases, cada una de ellas dura aproximadamente cinco meses y se celebran al año entre 52 a 60 partidos por equipo, más los playoff ', explicó el periodista guatemalteco Rodrigo Molina.

Todas las novenas están organizadas en clubes privados y a algunas de las jugadoras se les paga, principalmente a las extranjeras, que llegan de Cuba, México y República Dominicana.

La organización que regenta el deporte en el país vecino también organiza competiciones, uno de ellos a nivel interescolar, pero a juicio de Molina es de muy baja calidad técnica.

Andando el camino

Panamá no escapa a esta realidad y, si bien, actualmente la federación es el eje fundamental para el desarrollo del softbol femenino, la creación de clubes se ha ido incrementado y por ende, el entusiasmo e interés por practicar la disciplina.

En la capital, por ejemplo, se promueven las Diamond Queens (Panamá-Pacífico), Panteras del Este (24 de Diciembre) y las Metrillas; en Los Santos están las Amazonas; en el Oeste se activan las Cutarreras; y en Colón lo hacen las Chicas C3.

La presidenta del Diamond Queens, Zurisaday González, está muy satisfecha de los logros obtenidos desde su creación, cuando observó el crecimiento de esta disciplina en el extranjero.

UN DEPORTE EN CRECIMIENTO

El softbol femenino está en crecimiento franco en nuestro país

49

es la posición que ocupa este deporte en la rama femenina, según el escalafón internacional.

1996

en los Juegos Olímpicos de este año en Atlanta, Estados Unidos, el softbol femenino fue parte del programa de competencias.

SUB-17

un equipo femenino de esta categoría se encuentra en pleno entrenamiento, con miras a su participación en el mes de octubre para el clasificatorio al Mundial; que se jugará en Colombia.

‘El club nació hace cinco años, al darme cuenta de que en otros países muy cerca de nosotros, el nivel era impresionante', indicó.

Precisó que el club se compone de chicas que promedian los 25 años de edad, y que por razones de presupuesto no se ha podido trabajar con mucho más jóvenes.

‘Uno de los objetivos de las Diamond Queens es atraer jugadoras, sin importar la edad', expresó.

El grupo también promueve el deporte en diversas áreas del país, con clínicas donde han participado entrenadores extranjeros, y participa en obras sociales.

Las Diamond Queens tienen una versión internacional, y a cuya organización pertenecen jugadoras de Argentina, Venezuela y Colombia, entre ellas, Geovanni Núñez, Angibel Ramírez y Vianys García.

A nivel internacional han participado en torneos en Estados Unidos, Colombia, República Dominicana, México y Argentina.

Otro grupo que se mueve en esa dirección son las Chicas C3 de Colón, que en noviembre próximo cumplirá cuatro años de su creación por Jessica Muñoz y Pastora Soto.

Muñoz explicó que el grupo se creó con la intención de incentivar a las jóvenes, que buscaban mucha más actividad de la que actualmente existe en el softbol colonense.

Debido a esto, además de participar en los torneos nacionales, donde un gran porcentaje de las peloteras provienen de ese club, lo hacen en torneos por invitación que se efectúan en diversas partes del país.

En estos momentos en el grupo hay unas 28 jugadoras entre los 18 y 49 años, y esperan incrementar el número de participantes con otras más jóvenes, aunque en estos momentos no cuentan con una instalación para entrenar.

El hogar del softbol colonense, actual campeón mayor femenino, es el estadio Jaime Vélez, cuya instalación fue derrumbada el año pasado para remodelarlo, y hasta ahora los trabajos están suspendidos.

La mayor aspiración de Muñoz, que coordina las actividades con Estefi Castillo, Yamilka Muñoz y Soto, es la de participar en un torneo en el exterior, por lo que trabajan para ello.

Apoyo federativo

La Federación también está haciendo su parte y actualmente realiza un torneo selectivo, donde jóvenes jugadoras han sido repartidas en tres de los cuatro equipos participantes, y el cuarto está sólo conformado por niñas menores de 17 años.

De esta competición saldrán los equipos que participarán en el torneo clasificatorio al mundial sub-17, a celebrarse en Barranquilla en octubre; al Suramericano en Guayaquil, a finales del mismo mes; y al Centroamericano en Guatemala en noviembre, estos dos últimos en la categoría mayor.

Para la preparación de estos equipos se ha contratado los servicios de los técnicos José Guerrinieri, de Argentina, y Yoe Góngora, de Cuba.

Guerrinieri trabajará durante los próximos tres meses con los lanzadores de las selecciones masculina y femenina, y Góngora se concentrará durante un mes en la técnica de bateo.

Panamá ganó en abril pasado el torneo centroamericano femenino sub-19, despojando del título a las guatemaltecas.