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21 de Jan de 2020

Boxeo

Ali, Foreman y el ‘Rumble in the Jungle’

Se cumplen cuatro décadas del combate que protagonizaron los pesos pesados norteamericanos en el continente africano

Ali, Foreman y el ‘Rumble in the Jungle’
Muhammad Ali observa a George Foreman en la lona de Kinshasa, Zaire.

Cuatro décadas después de su ‘Rumble in the Jungle’ (‘El rugido de la selva’), Muhammad Ali y George Foreman se han convertido en leyendas y figuras icónicas, en parte por su épico combate de peso pesado de boxeo realizado en 1974 en África.

Y mientras que la enfermedad de Parkinson ha silenciado la bravuconería que caracterizó al joven Alí, Foreman ha evolucionado desde un boxeador estoico y callado a un vendedor de parrillas para asados, campeón de los pesos pesados después de rebasar los 50 años, hasta ministro de una orden religiosa.

El próximo jueves se cumplen 40 años desde que Ali noqueó al entonces popular Foreman en un combate por el título organizado por el promotor Don King en la ciudad de Kinshasa, Zaire (actual República Democrática del Congo), patrocinado por el dictador Mobuto Sese Seko.

El 31 de octubre de 1974, Alí noqueó en el octavo asalto a Foreman para reconquistar la corona de los pesos pesados que le había sido arrebatada en 1967 por negarse a ingresar en el ejército de Estados Unidos para luchar en la guerra de Vietnam.

La carrera de Ali fue truncada en su mejor momento durante 3 años y medio debido a su negativa, pero en 1971 la Corte Suprema de Estados Unidos confirmó su condición de objetor de conciencia, dejando listo el escenario para su pelea con Foreman. Por ese entonces, el ‘Big George’ de Texas no había necesitado más de dos asaltos para ganar o defender la corona.

Pero el uso de una estrategia llamada ‘Rope-A-Dope’ (usar las cuerdas para asimilar los golpes), trazada entre Alí y su entrenador Angelo Dundee, vio a Foreman agotarse de lanzar tantos golpes que al final Alí le pudo despachar sin más en el octavo asalto.

Ali fue un genio del boxeo y también se convirtió en un símbolo mundial de la grandeza más allá del deporte: un luchador por los derechos civiles y la justicia social, con un legado humanitario que hasta Foreman -quien tardó 20 años en recuperar la corona- no puede negar.

"Muhammad Ali ha sido siempre más grande que el boxeo," dijo Foreman en un ensayo en su sitio web.