Temas Especiales

27 de Feb de 2021

Boxeo

Cuba se calza los guantes para pelear

La hegemonía de la isla en el boxeo olímpico podría ser puesta a prueba con el ingreso de los profesionales en esta competencia

Cuba se calza los guantes para pelear
Los cambios en el boxeo olímpico continúan generando controversia.

El boxeo cubano está en guardia. La autorización para que los púgiles profesionales peleen en Rio de Janeiro pondrá a prueba el poderío olímpico de la isla caribeña en este deporte.

Cuba, que proscribió el deporte profesional durante 52 años antes de retomarlo en 2013, le debe al boxeo gran parte de su prestigio olímpico. De los 72 oros que suma, 34 los obtuvo en esta disciplina deportiva.

La semana pasada, la Asociación Internacional de Boxeo (AIBA) hizo sonar la campana al autorizar la participación de profesionales en el próximo torneo olímpico de Rio. Una decisión que, en teoría, deberá aumentar la competencia sobre el ring.

‘Mientras no se ponga en peligro la integridad de los boxeadores, no nos oponemos a que participe quienquiera', opina Alberto Puig, presidente de la Federación Cubana de Boxeo.

CUBA MIRA LA SITUACIÓN

La isla caribeña es la máxima potencia del pugilismo aficionado.

De los 72 oros que suma Cuba en Juegos Olímpicos, 34 los obtuvo en esta disciplina.

El último tope de clasificación para los Juegos de Rí-o de Janeiro en el boxeo es el 8 de julio.

Más allá de eso, ‘Cuba está a favor de que exista un solo boxeo, con la inclusión de todos, pero con las reglas de la AIBA', comentó.

Los entrenadores y boxeadores cubanos tampoco parecen inquietarse con la inclusión de los profesionales. No, por ahora, porque serán pocos los rentados que podrán participar en el último clasificatorio, que se llevará a cabo el 8 de julio en Venezuela, para Rio de Janeiro.

UNA CUESTIÓN DE TIEMPO

‘Habrá mayor rivalidad y una mejor competencia. Para los cubanos adaptarnos a pelear profesional es difícil. Son 10 o 12 asaltos, pero ellos van a venir al terreno de nosotros', dijo Javier Ibáñez, campeón mundial juvenil en la categoría de los 56 kg.

Lejos de ser una preocupación, Ibáñez cree que la decisión de la AIBA no ‘nos impide mantener nuestros resultados ganadores'.

De su lado, Santiago Amador (49 kg), otro púgil de la isla con experiencia en la semiprofesional Serie Mundial (WSB), se siente igual de confiado.

‘Acabo de vencer fácil a un boxeador que peleó a 8 rounds en la AIBA Pro Boxing (APB). Estamos en igualdad de condiciones', dijo.

SE VEÍA VENIR

De las 28 disciplinas olímpicas el boxeo era la única que no admitía profesionales. Sin embargo, la reforma iniciada por ese deporte en 2012 apuntaba a que más temprano que tarde llegaría la decisión. Los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 ya habían dado paso a las mujeres en el cuadrilátero y en la cita de Rio los hombres combatirán sin cabecera, como fue costumbre hasta Los Ángeles, en 1984.

Hace tres años, la AIBA ya había autorizado la participación olímpica de profesionales con menos de 15 combates, pero esta semana terminó de abrir la puerta.

‘Hace rato estamos preparados para eso. La Serie Mundial nos ha abierto las puertas para pelear con profesionales y los nuestros han alcanzado victorias. No hay ninguna preocupación de pelear con ellos', señaló a la prensa el experimentado entrenador local, Julio Mena.

Más desafiante, cree incluso que quienes deben adaptarse a pelear ‘tres rounds son ellos', los profesionales.

El actual campeón mundial de los pesados el francés Tony Yoka, celebra la decisión.

‘Es algo bueno para nuestro deporte y para los aficionados', aseguró.