Con la certeza de que habrá tranquilidad durante la Copa Mundial, la ciudad de Guadalajara comenzó este martes la cuenta regresiva a 100 días del inicio...
- 25/03/2011 01:00
El fútbol por excelencia es uno de los deportes locales con más comentaristas, narradores de radio y TV, algunos con estilo ‘gritón’, otros muy apasionados a favor del equipo nacional. También hay buenos especialistas de la prensa escrita. Todos tienen un gran dominio de la parte técnica. No obstante, es como tratar de encontrar una ‘aguja en un pajar’, escuchar o leer un comentario balanceado sobre ciertos aspectos del fútbol. Pues, algunos son parte del negocio, subalternos, amigos o asalariados, o le deben ‘favores’ a alguno de los magnates del fútbol local.
Esto me hace felicitar al distinguido colega y amigo Luis Burón-Barahona, por su interesante análisis, aparecido en la página 21 A, del diario La Prensa del sábado 19 de marzo de 2011, con título. ‘Un desarrollo a medias’. Su enfoque, con opiniones de expertos en materia de fútbol, sobre el hecho de que el Gobierno, más en el de Martín Torrijos, y que el de turno, apodado ‘El verdadero Cambio’, pero que en el fútbol, ha copiado el mismo guión de su antecesor, al señalar que ‘apenas el 12% (8) de las 67 canchas sintéticas de fútbol construidas cuentan con las medidas reglamentarias de la FIFA’. Desde luego esbozó puntos de vistas sensatos como el del técnico colombiano Richard Parra, y el compatriota Julio Dely Valdés, que con honestidad puntualizaron las desventajas de ese exceso de canchas (59) no reglamentarias. Por cierto, con puntos de vistas con sabor a ‘política’, tanto el ex DG de Pandeportes, Ramón Cardoze, como el actual, Rubén Cárdenas P., trataron de justificar esas mini-canchas.
Debo aclarar que aunque sigo de cerca el fútbol, no soy un experto en la parte técnica, pero sí hago comentarios en términos generales del fútbol, sin incursionar en el terreno que no manejo, la parte técnica. Es por ello que cuando se desató la fiebre del binomio Martín Torrijos-Ramón Cardoze, de ignorar su propio ‘Plan Nacional Integrado para el Desarrollo del Deporte y la Recreación 2005-2009, con sus Siete Ejes Estratégicos’, ipso facto, el Coctel sonó la alarma de que se trataba de la siembra de capital político, para cosechar cerca de las elecciones del 2009. Es más, muchas de las canchas fueron instaladas estratégicamente en comunidades con un caudal de votos electorales. Con insistencia, hice referencia a que había una gran diferencia entre gasto e inversión. Cuando un desembolso atiende el presente y el futuro, cómodamente, y sin posibilidades de estar extraviado en mis apreciaciones, digo que se trata de una inversión. Las palabras del técnico Richard Parra al decir: ‘Que la construcción de canchas grandes debería ser la prioridad.’. Y el mea culpa de Ramón Cardoze de: ‘Hacen falta canchas grandes en el país. En el interior casi ni hay’, recuerdan su craso error de gastar el dinero del Estado con pocas proyecciones futuristas.
Ramón Cardoze seguro que convenció a Martín Torrijos de que estaba realizando importantes inversiones con la proliferación de canchas sintéticas de fútbol, pero que el tiempo está dejando bien claro que en la mayoría de los casos no eran más que un gasto. Desde luego que en términos contables un gasto resta capital, pero aunque la inversión también resta capital, lo devuelve al cabo de cierto tiempo, en progreso. Este no es el caso del fútbol, pues cuando un desembolso atiende el presente y pasado, se trata de un simple gasto. Así es. Este mismo error lo cometió Ramoncito construyendo piscinas, entre ellas la de Los Santos y Veraguas, que no son reglamentarias. Tomen nota.