29 de Nov de 2021

F1

Hamilton y Verstappen convierten el viernes en domingo

Por precaución, el equipo le transmitió que parara su monoplaza en el primer giro y el asturiano lo aparcó en una escapatoria

Lewis Hamilton
Lewis HamiltonEFE

El Mundial de Fórmula 1 es cosa de dos:el vigente campeón, el británico Lewis Hamilton, y el aspirante, el neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que convirtieron la segunda sesión libre del viernes del GP de EEUU en la carrera del domingo, al menos durante parte de una vuelta en que coincidieron en pista y tuvieron un encontronazo.

Había alta temperatura en el ambiente, en el asfalto y en los monoplazas. Verstappen marchaba por delante, Hamilton le pasó, el neerlandés aceleró, se pusieron rueda con rueda, casi al punto de tocarse, el británico le cerró el espacio y el de Red Bull insultó por radio: "Idiota estúpido". Palabras que acompañó con una peineta.

Hasta entonces, todo parecía ir con calma en Estados Unidos, declaraciones tranquilas, sin piques dialécticos, y poca tensión el día en que Mercedes cambió por sexta vez el motor de combustión interna y el escape del coche del finlandés Valtteri Bottas, que perderá cinco posiciones en la parrilla de salida.

Otros dos monoplazas con propulsión Mercedes saldrán al final de la formación en el Gran Premio del domingo en el Circuito de las Américas, el del alemán Sebastian Vettel (Aston Martin) y el del británico George Russell (Williams). Preocupación en el equipo que lidera Toto Wolff.

Tampoco hubo felicidad en el garaje de Alpine. El día que se cumplían 15 años de su segundo Mundial (con Renault), no empezó bien el fin de semana para el español Fernando Alonso (Alpine), con problemas desde los primeros metros que rodó en Austin.

Por precaución, el equipo le transmitió que parara su monoplaza en el primer giro y el asturiano lo aparcó en una escapatoria. Salía algo de humo y, por los bajos, derramó líquido. Dirección de carrera tuvo que sacar la bandera roja y la sesión se detuvo unos minutos. El asturiano regresó en moto al garaje y su monoplaza fue retirado y trasladado al box para su revisión.

El mexicano Sergio Pérez (Red Bull) acababa de abrir pista con los neumáticos duros y fue el primero en testar los baches de Austin. Alonso había escogido blandos para empezar y Carlos Sainz (Ferrari), los medios.

No tardó en comenzar el pulso entre Verstappen y Hamilton. Vuelta rápida para el neerlandés y, acto seguido, para el británico, marcando territorio mucho antes del pique.

Las suspensiones de los monoplazas tuvieron trabajo en Austin, donde hubo excursiones como las del monegasco Charles Leclerc (Ferrari), que perdió el control en el primer sector y logró salir de la grava para volver a pista.

Alonso tuvo 18 minutos para completar doce vueltas y firmar el decimoquinto mejor crono, mientras que Carlos Sainz concluyó el entrenamiento quinto, justo por detrás de su compañero de equipo.

Los primeros libres acabaron con una salida de pista de Kimi Raikkonnen, que en este circuito logró su última victoria en la Fórmula 1 (con Ferrari), y un incidente, que fue investigado, entre Checo Pérez y el alemán Mick Schumacher (Haas). El Red Bull hacía un interior en la curva 12 cuando se tocaron. El mexicano se quejó por radio de que el germano no miraba el retrovisor.

Los Mercedes, con Bottas al frente y Hamilton segundo, habían dominado la primera tanda en el bacheado circuito de Texas, donde Verstappen marcaba el tercer tiempo.

La segunda entrega de los libres la inició Alonso con blancos, como Ricciardo, mientras el grueso de la parrilla lo hacía con medio.

El asturiano pasó de nuevo un tiempo en el garaje para que los mecánicos efectuaran trabajos en su coche. Muchas vueltas fueron invalidadas por superar los límites de pista, entre ellas una del bicampeón y otra de Hamilton que habría sido la mejor del día.

Después surgió el pique entre el de Stevenage y Verstappen. Batalla de la que se benefició Checo Pérez, que no mejoró el tiempo de Bottas en la primera sesión, pero firmó un crono (1:34.874) imbatible para el resto. Su compañero en Red Bull, que se desesperó por el tráfico en pista, abortó sus intentos por marcar buen tiempo y finalizó octavo.

"Es imposible hacer una vuelta rápida en este circuito", lamentaba Nikita Mazepin, acertado, al menos, en el comentario sobre unos libres en los que el británico Lance Stroll (McLaren), fue segundo, con Sainz noveno y Alonso, decimotercero y con susto final por una salida de pista.