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- 13/11/2012 01:00
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Agrega La Estrella en Google ↗️PANAMÁ. Es considerado el deporte más popular y lucrativo de todo el mundo por muchas décadas; pero la fiebre del fútbol tocó la manta de los panameños ‘en serio’ hace muy poco tiempo.
Superado por el béisbol y la marcada influencia de los Estados Unidos, por su presencia militar en la entonces llamada Zona del Canal, el fútbol no encontraba espacios para su desarrollo.
Como siempre ocurre, un grupo de enamorados de este deporte veía más allá y apuntó sus dardos hacia el logro de un objetivo: que una selección representando al balompié de Panamá participara en una eliminatoria para una Copa del Mundo.
Ese grupo tuvo un líder, una persona que supo llevar con buen tino a un grupo de dirigentes del fútbol, hasta conseguir que Panamá fuera inscrita oficialmente en la competición más importante del deporte mundial, aparte de los Juegos Olímpicos. De ese líder, hablaremos luego.
PRIMEROS PASOS
Fundada en 1937, la Federación Panameña de Fútbol no encontró hasta 1966 en Luis ‘Bombito’ Romero el primer esfuerzo para participar en una eliminatoria mundialista.
Romero no logró el objetivo. El dinero no era suficiente. Desplazado ampliamente por el béisbol, que tenía por aquellos años una sólida liga profesional, el balompié apenas lograba algo de atención.
La semilla que dejó Romero con su intento no cayó sobre tierra árida. Poco a poco, y desde las aulas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, un soñador trazó la línea y el camino a seguir para ser parte de la fiesta más grande del deporte mundial.
LOGRAR EL OBJETIVO
A principios de los años 70, un joven abogado decidió que era el momento de cambiar algunas cosas en relación con el deporte en Panamá.
Carlos Alberto Vásquez Arrocha tomó el camino que consideró el más indicado para cristalizar un sueño de los amantes del fútbol en Panamá.
Vásquez Arrocha no era un iluso en el ámbito deportivo en aquel entonces.
Sus vínculos con el Comité Olímpico de Panamá, donde fue incluso su presidente, le permitieron obtener la visión del dirigente que mira con luces largas el trabajo a realizar.
Si a ello le sumamos la vehemencia con que abordó la empresa futbolística, previas experiencias en la dirigencia olímpica, encontramos al dirigente con la sapiencia y la capacidad para encargarse de colocar el fútbol panameño, por primera vez, en el concierto de los equipos que disputaban un cupo para la ronda final de un Campeonato del Mundo.
LA INSCRIPCIÓN
Hacia 1973, la historia comenzó a cambiar radicalmente para el fútbol panameño.
Panamá organizaba ese año los Juegos Bolivarianos en el recién estrenado complejo deportivo de Juan Díaz.
Por esos años, ‘Pepe’ Vásquez se había convertido en presidente del Comité Olímpico de Panamá, siendo el rector de la Federación Panameña de Fútbol.
La estrategia era clara: había que conseguir que Panamá fuera parte del proceso eliminatorio para la Copa del Mundo de 1978, que se celebraría en Argentina.
Los resultados de la gestión de Vásquez también se vieron sobre la cancha de fútbol.
Los jugadores obtuvieron la medalla de bronce bolivariana y luego, victorias sobre equipos de mayor trayectoria como Bolivia y Perú allanaron el camino hacia la anhelada participación.
‘Fue un momento decisivo, donde ‘Pepe’ mostró sus dotes de negociador y con los buenos resultados obtenidos, logró inscribir a Panamá por primera vez en una eliminatoria mundialista’, contó el ex futbolista y dirigente comunal Héctor Ávila.
COMIENZA LA PREPARACIÓN
Cumplido el objetivo de tener al fútbol panameño en una eliminatoria mundial, comenzó el trabajo de preparar a los jugadores.
El talento estaba presente, con hombres como el propio Ávila, Elías Morales, Mario Bernal, Néstor Hernández, Oscar Molinar, Ricardo Johnson y otros más.
Pero, ¿cómo preparar a un equipo bajo condiciones económicas tan adversas en esos años?
Vásquez se las ingenió, y el equipo hizo el primer viaje trasatlántico de una selección de fútbol de Panamá.
El recuerdo de esta extraordinaria travesía aún está muy fresco en la memoria de Héctor Ávila.
‘Fue un viaje de 36 horas, hicimos cuantas escalas te puedas imaginar. Llegamos agotados, pero felices con la experiencia. Jugamos cuatro partidos, ganamos dos, perdimos uno y empatamos el otro. Este equipo fue la base del que inició la eliminatoria en 1976’, señaló el veterano ex seleccionado nacional.
Un detalle. Los jugadores hicieron el viaje con vestido formal.
‘Pepe Vásquez consiguió la vestimenta, porque decía que había que representar a Panamá con todos los honores, así que en todos los actos donde nos invitaron mientras estuvimos allá, fuimos de saco y corbata’, recordó Ávila.
Luego, vendría la medalla de oro de los Juegos Centroamericanos. ‘Ganamos invictos’, señaló emocionado el retirado futbolista.
El mayor logro del fútbol panameño en aquel entonces prendió una chispa y abrió las puertas al fútbol panameño en busca del sueño mundialista.
LA ELIMINATORIA
Panamá pisó la cancha del estadio Revolución (hoy Rommel Fernández) en 1976 para ganar 3-2 a Costa Rica y luego empatar a un gol ante El Salvador.
La emoción tomó de lleno a los panameños. La ilusión creció y el sueño mundialista parecía al alcance.
‘Pepe’ Vásquez gestionó la incorporación de Agustín ‘Muquita’ Sánchez y Daniel Montilla, mientras que Federico Ponce retornaba de España para participar de la eliminatoria.
La suerte, sin embargo, no acompañó al equipo en los siguientes tramos.
‘Le ganábamos 2-0 a El Salvador en el primer tiempo, pero se nos lesionó el portero. Improvisamos un jugador, pero no era portero, así que las fallas nos hicieron perder. De allí en adelante, la suerte nos cambio y no ganamos ningún otro partido’, explicó Ávila.
EL QUE SIEMPRE CONSULTÓ
De la labor de ‘Pepe’ Vásquez en el balompié nacional deben destacarse tres valores esenciales, en opinión de quien trabajara con él como vicepresidente de la Federación de Fútbol de Panamá.
‘Él siempre estuvo pendiente de los detalles, nunca dio por terminada una gestión hasta verla en plena ejecución y siempre consultó las decisiones, que fueron de consenso en todas las ocasiones’, destacó Carlos Paniagua, uno de los más cercanos colaboradores de Vásquez durante su gestión como dirigente deportivo.
Con voz llena de emoción al evocar los años de trabajo junto a su amigo, Paniagua recordó que en más de una ocasión Vásquez ‘se endeudaba para salir adelante con el proyecto del fútbol’.
Siendo deportista y un hombre de fútbol a carta cabal, Paniagua narró las peripecias que pasó junto con ‘Pepe’ Vásquez para lograr que Panamá fuese inscrita para jugar la eliminatoria mundialista.
‘Fue una odisea’, señaló; ‘imagínate las gestiones sin un fax, computadoras, internet o un teléfono celular o un correo electrónico. Todo se hacía desde el teléfono de la oficina de ‘Pepe’, el dinero para los viajes a Costa Rica y a Guatemala se costearon gracias a que tocó muchas puertas de gente que creyó en su proyecto. Así se hicieron las cosas, con muchísimo sacrificio’, apuntó.
Una cosa le duele al retirado dirigente del balompié panameño, y es que la figura de Carlos ‘Pepe’ Vásquez ha sido olvidada por quienes no han valorado su influencia en lo que hoy es un movimiento no solo deportivo, sino muy lucrativo para muchos.
‘Fíjese que ni siquiera se le ha reservado un palco, y ningún salón de la actual Fepafut, o en el Comité Olímpico de Panamá, lleva su nombre, con el que se estaría honrando su trabajo desinteresado y por el que hoy Panamá participa de las eliminatorias para las Copas del Mundo de Fútbol, y en febrero, la selección buscará completar el sueño que él tuvo de ver a Panamá entre los mejores equipos del mundo’.
La voz de Paniagua se quebró por completo. El dolor y la impotencia se conjugaron con los recuerdos de las hazañas y el deber cumplido.
La historia alrededor de uno de los primeros grandes dirigentes del fútbol panameño todavía tiene anécdotas en el tintero, ahora que Panamá tiene un fútbol con identidad, que jugará ante el Campeón del Mundo.