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24 de Jan de 2021

Fútbol

Real Madrid goleó 3-0 a Borussia y PSG venció 3-1 a Chelsea en Champions

Españoles y franceses tomaron ventala en los partidos de ida de los cuartos de final de Champions League.

UN MADRID REALMENTE BRILLANTE

El Real Madrid completó la primera parte de la revancha ante el Borussia Dortmund, ante el que cayó el pasado año en semifinales y al que podía apear en esta Liga de Campeones en los cuartos de final tras ganar en la ida por 3-0.

La ventaja es suficientemente importante como para no considerar que tan solo una hecatombe dejaría fuera al equipo madridista. No obstante, la historia blanca en Alemania aconseja cautela, prudencia y concentración en el Signal Iduna Park, donde estará el polaco Robert Lewandowski, el gran artillero del conjunto teutón que el año pasado marcó cuatro tantos.

La ausencia a última hora del argentino Ángel di María, con gastroenteritis, era un contratiempo importante para el técnico italiano Carlo Ancelotti. En cambio, permitió la irrupción de Isco Alarcón. Tenía muchas ganas tras la amarga eliminación el pasado año ante el Dortmund cuando militaba en el Málaga. El andaluz aprovechó de nuevo la ocasión y fue determinante en el claro triunfo.

Formó un trío de calidad en la medular junto a Xabi Alonso y el croata Luka Modric. Con ellos hay más criterio en el manejo de balón y cuando consiguen enlazar y superar la presión del rival, este lo acusa.

El Dortmund dista bastante del equipo que eliminó el pasado año al Real Madrid y que luego cayó en la final ante el Bayern Múnich.

Aunque el conjunto germano tardó nada más que 40 segundos en llegar con peligro al área de Iker Casillas, muy poco después, a los tres minutos, recibió el primer golpe de la eliminatoria, con un balón largo sobre la derecha que se apoderó el francés Karim Benzema, quien sirvió a Dani Carvajal y este a Gareth Bale para batir en su salida a Roman Weidenfeller.

Nada mejor para encarrilar un partido y la eliminatoria. Primer ataque y primer gol. Tuvo un efecto psicológico, porque atolondró al Dortmund y el Real Madrid disfrutó de un primer cuarto de hora magnífico. Sin embargo, no pudo reflejarlo en el marcador por una buena parada de Weindenfeller en un lanzamiento de falta de Cristiano Ronaldo, que disputó su partido 100 en la Liga de Campeones.

El segundo mazazo lo dio el Real Madrid a los 27 minutos, cuando parecía que los de Klopp comenzaban a mandar. Una contra iniciada por Isco que parecía frenada, acabó en el propio malagueño, quien se tomó una dulce revancha personal con un disparo raso ajustado.

Con el Borussia prácticamente k.o., al Real Madrid le faltó continuidad para rematar el partido. Dio la sensación también de que le faltó físico ante un oponente que tampoco mordía y que echaba en falta a su gran artillero, Lewandowski, ausente por sanción.

El aguacero con el que comenzó el segundo periodo dio la sensación de atenazar aún más a los madridistas, demasiado parados aunque, obviamente, la calidad de hombres como Bale y Cristiano Ronaldo les da para generar peligro.

La eliminatoria estaba en un punto clave. No sólo el partido. El Borussia, si se lo proponía, podía meter miedo al Real Madrid y al Bernabéu. Casi lo logró, pero no lo aprovechó y lo pagó caro, como tantas veces pasa en el coliseo blanco, porque a los 57 minutos Cristiano aprovechó un magnífico envío de Modric y puso un 3-0 que sabía a gloria porque la preocupación se instalaba en el bando español.

Los pupilos de Klopp se vieron ya perdidos y aceptaron el reto. El partido enloqueció bajo la lluvia. Ida y vuelta constante. Marco Reus abanderó llegadas más que peligrosas del Dortmund y la 'BBC' de inmediato respondía ante Weidenfeller.

No supo el Real Madrid frenar, quedarse con el balón, adormecer el choque, y concedió muchas facilidades a un rival que cada vez que cruzaba el centro del campo daba sensación de poder batir a Casillas.

Ancelotti lo vio claro. Introdujo a Asier Illarramendi en lugar de Isco, despedido con una clamorosa ovación, y aunque el Real Madrid consiguió controlar a medias a Reus y compañía, lo más preocupante fue la salida del campo de Cristiano Ronaldo, quien se marchó 'tocado' a diez minutos del final.

El portugués, sentado en la mitad del campo, hizo silenciar el Bernabéu. No podía continuar. Está jugando con molestias en el tendón rotuliano y habrá que esperar.

Administró al marcador el conjunto de Ancelotti sin alardes con algún que otro apuro e intervención atrás de Pepe, inconmensurable al corte.

PSG SUEÑA CON LAS 'SEMIS'

Una gran actuación del argentino Ezequiel Lavezzi y un fantástico tanto de su compatriota Javier Pastore en el tiempo de descuento dejaron al París Saint-Germain a un paso de la clasificación para las semifinales de la Liga de Campeones frente al Chelsea (3-1).


Los de José Mourinho están obligados a una gesta en Stamford Bridge para que su entrenador mantenga la racha de participación en el penúltimo escalón de la máxima competición europea en la que no falla desde 2009.

Pecaron los londinenses de exceso de conformismo con el 2-1 en el marcador, un resultado que los mantenía con opciones, pero se encontraron con un tanto de Pastore cuando ya se había cumplido el tiempo reglamentario, el primero del argentino en esta competición.

Antes, Lavezzi había puesto por delante al conjunto francés con un tempranero gol, contrarrestado de penalti por el brasileño Oscar, pero que volvió a inclinarse del lado parisiense con un tanto en propia puerta de David Luiz en una falta botada por el argentino.

Es la primera vez que un equipo de Mourinho pierde la ida de unos cuartos de final de la Liga de Campeones, lo que coloca al técnico portugués en posición de dificultad.

La ventaja de los parisienses quedó algo ensombrecida por la lesión de dos de sus piezas clave, el atacante sueco Zlatan Ibrahimovic, alma del proyecto, y el mediocampista italiano Marco Verratti.

Se adelantó pronto el equipo francés gracias a una incursión de Matuidi por la banda izquierda que sirvió al área y su balón, despejado por Terry, queda franco para que Lavezzi lo controle con el pecho y de volea lo coloque en las mallas de Cech.

Pero el equipo de Mourinho fue, poco a poco, haciéndose con el dominio del balón y del centro del campo, haciendo paulatinamente recular a un conjunto al que le gusta dominar el juego.

Al minuto 26, el colegiado serbio pitó penalti por un derribo de Thiago Silva a Oscar en el pico del área y Hazard se encargó de transformarlo.

Con las tablas en el luminoso, los franceses trataron de recuperar el control del partido. De nuevo Lavezzi tuvo una buena ocasión en el minuto 31 pero fue Hazard el que pudo incrementar la ventaja de los ingleses en el 40, cuando en una buena jugada estrelló el balón en el palo de Sirigu.

Tres minutos después, Cavani se internó en el área del Chelsea en una contra y fue derribado por Ivanovic, pero el colegiado no apreció pena máxima.

Nada más comenzar la segunda mitad el PSG pudo repetir la jugada del primer gol. Matuidi calcó casi el centro del primer tiempo y Lavezzi, libre de marca, remató de cabeza, pero su disparo esta vez salió ligeramente desviado.

En la siguiente jugada, el argentino botó una falta escorada desde la izquierda; entre la nueve de jugadores que acudieron al remate y al despeje el balón se coló y golpeó en la pierna de David Luiz que, involuntariamente, lo metió en su propia puerta.

Mourinho acababa de poner en pista a Fernando Torres, pero el español estuvo transparente. Todo lo contrario que su compatriota Cesar Azpilicueta, muy seguro en su lateral.

El tanto asentó a los franceses que comenzaron a controlar el duelo. Con la lesión de Ibra perdieron sensación de peligro, pero monopolizaron más el balón.

Cavani emergió como el hombre más peligroso de los franceses, pero el uruguayo demostró que todavía no está al cien por ciento de su potencial.

No supo aprovechar un excelente pase de Lucas, que sustituyó a Ibra, y luego se fabricó una gran jugada que acabó con un intencionado disparo que se marchó fuera por poco.

Pastore, que había sustituido a un ovacionado Lavezzi tuvo la chispa definitiva. Dribló a la defensa y, al palo corto, engañó a Cech para lograr un tanto que puede valer las primeras semifinales del PSG.