La Estrella de Panamá
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17 de Oct de 2019

Fútbol

Lo que nos dejó el Mundial Femenino

Estados Unidos consolidó su impresionante poderío, mientras las selecciones europeas mostraron un indeclinable avance, en un torneo impecablemente organizado, y teñido de exigencias de justicia salarial

Lo que nos dejó el Mundial Femenino

Finalizó un mundial femenino muy especial, marcado por el crecimiento inapelable del fútbol de mujeres, y por la consolidación de la selección de los Estados Unidos en su rol de potencia mayúscula en el fútbol femenino mundial. Si bien hubo momentos en que destacaron naciones como Brasil o Australia, el campeonato enfrentó dos núcleos perfectamente visibles. Por un lado los Estados Unidos y por el otro, el bloque europeo. De hecho, los cuartos de final tuvieron de protagonistas a Estados Unidos junto a siete seleccionados europeos. Zonas geográficas como Asia, que no hace mucho se perfilaban como potencias, mostraron un notable declive. Mientras América del Sur, vivió un mundial afantasmado, con la honrosa, aunque insuficiente, excepción de Brasil.

A nivel de equipos, tenemos que comenzar hablando de las indiscutibles campeonas. La selección de Estados Unidos, sin generar mayores fuegos artificiales, fue una demostración incisiva y vigorosa de profundidad futbolística y eficacia en cada fase del juego. La palabra conjunción surge casi de inmediato. Este es un conjunto que juega como tal, con gran solidaridad, con bloques e indiviualidades trabajando como un único organismo voraz, que no se detiene hasta conocer la victoria.

En cuanto a Europa, creo haber mencionado en un artículo anterior sobre las razones de su crecimiento en los últimos años, cercano al vértigo: el punto de partida es la inversión económica que favorece tanto la visibilización del fútbol femenino, como la generación de mejores infraestructuras, acceso a profesionales de apoyo (tanto en el desarrollo del propio deporte, como en nutrición, fisioterapia y otras ciencias imprescindibles para el desarrollo óptimo de las futbolistas) la creación de torneos de gran nivel (véase Champions League femenina) que elevan la calidad competitiva de las futbolistas, y finalmente la profesionalización individual que permite que las jugadoras puedan dedicarse por completo a la práctica y desarrollo de su deporte, sin quemarse las pestañas pensando cómo van a llegar a fin de mes.

Y durante este mundial, las escuadras europeas, acortaron distancias con el poder norteamericano. Si no, veamos los enfrentamientos a partir de octavos de final. En esa instancia Estados Unidos venció a España con un ajustado 2 a 1. El mismo marcador se dio en Cuartos de Final, cuando las norteamericanas vencieron a Francia. En semis fue el turno de Inglaterra, que cayó por idéntico resultado y fallando un penal en la recta final del partido. Así, hasta llegar a la final, cuando enfrentaron a una Holanda, que en los últimos 10 años ha progresado más que nadie, logrando la última Eurocopa y el subcampeonato en este mundial.

Todo parece sugerir que las europeas continuarán creciendo. Hace falta saber si las norteamericanas lograrán mantener su hegemonía, y por cuánto tiempo.

Un hito marcado en este mundial fue la hazaña de la zurdísima brasileña Marta. Anotó su gol número en 17 en copas mundiales, convirtiéndose en ‘la mayor anotadora' de los mundiales, y no estoy haciendo distinciones entre hombres y mujeres. Con el gol 17 supera a los 16 de Klosse, el mayor anotador masculino en las copas del mundo. Marta ya jugó en 5 mundiales y anotó en cada uno de ellos.

Tras el pitazo que daba fin al último partido del mundial, ocurrió algo insólito. Miles de voces surgidas de cada esquina del estadio de Lyon, vociferaban ‘¡Equal pay!' el equivalente a ¡Igualdad salarial!, palabras que nacen de la campaña por equiparar los premios de las mujeres con los de los hombres en los mundiales. El presidente de la FIFA ya prometió duplicar los premios de las mujeres para el próximo mundial, lo que equivale a cerrar un poco la brecha gigantesca que separa los beneficios económicos de hombres y mujeres.

Sería al menos un gesto, un inicio. Además de duplicar los premios para las mujeres, el presidente Infantino, ha propuesto que en el próximo mundial 2023 se amplie el número de selecciones de 24 a 32. Veremos.