28 de Sep de 2021

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Rugen los motores

PANAMÁ. Adrenalina pura. Emociones y ganas de competir. El crujir de estas potentes máquinas invita a un mundo desconocido y frenétic...

PANAMÁ. Adrenalina pura. Emociones y ganas de competir. El crujir de estas potentes máquinas invita a un mundo desconocido y frenético. A cada segundo, crecen las expectativas en la línea de salida. La bandera del juez está en alto. De repente, cae y el comienzo de una travesía inesperada, a bordo de un caballo de metal, empieza.

La pasión por el motocross toma fuerza, crece y se intensifica, como los cambios en las revoluciones en el motor de estos bólidos.

En Panamá, el motocross se práctica desde los años cincuenta, pero a pesar que muchos panameños asisten a los eventos y lo disfrutan, todavía hay para quienes se trata de una afición desconocida. “¿Qué es el motocross?”, se preguntan. Pues bien, no es más que una disciplina que se desarrolla a bordo de una motocicleta, en circuitos sin asfaltar y en la que los distintos participantes disputan una carrera con el objetivo de cruzar la meta en primera posición.

Es una de las modalidades más espectaculares del motociclismo, porque se combina la velocidad con la destreza necesaria para controlar la motocicleta ante las irregularidades del terreno, que suele ser una especie de viacrucis en el que los obstáculos incluyen curvas cerradas, montículos, baches y cambios de rasante, sobre una superficie de tierra que generalmente, se encuentra mojada, con la finalidad de evitar el peligro que supone el polvo.

OTRA HISTORIA DE MARINES

Los norteamericanos apostados en la riveras del canal fueron los que introdujeron este deporte extremo en Panamá. Soldados y residentes en la zona practicaban este deporte en un lote baldío en la ciudad, en lo que actualmente es Calidonia.

Posteriormente los panameños descubrieron la afición. Los primeros pilotos nacionales de motocross surgieron a finales de los 70, cuando un grupo de jóvenes organizó las primeras pruebas en la pista de Cocolí. Esta pista, que actualmente no existe, pasó a formar parte de los terrenos administrados por la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Los precursores del deporte no lograron, sin embargo, popularizarlo en la población. Desapareció entre 1988 y 1992, cuando finalmente fue creada la Unión Panameña de Motociclismo, reconocida por el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) y miembro activo de la Unión Latinoamericana de Motociclismo (ULM).

Para Pedro de La Cruz, actual presidente de la UPM, este deporte goza de una gran afición entre los jóvenes: “Cada año se suman más muchachos a los que les gusta correr. Es una locura. Hace cuatro años estuvimos a punto de desaparecer por problemas de dirigencia, pero todo se resolvió y se trabaja con normalidad”, señala.

Actualmente hay inscritos en UPM 60 pilotos en las diferentes categorías de motocross y four wheels.

“La verdad que hay un crecimiento. Los pilotos que cambian sus motos se las venden a otros nuevos. Si seguimos a este ritmo, en un par de años este deporte va a ser tan fuerte como el automovilismo”, señaló.

En opinión del dirigente, el próximo paso de la UPM es ser una federación, para recibir apoyo del gobierno y conseguir instalaciones propias para sus eventos.

¿CUÁNTO CUESTA?

Este apasionante deporte es tan excitante como costoso. Fabio Pérez, cinco veces campeón nacional, señala que una moto que en los años 80 costaba 4,000 dólares, ahora está en 6,500 dólares o más.

Pérez explica que esto se debe a que las motos en estos tiempos se fabrican con alta tecnología que tengan mayor potencia y estabilidad y, además cuidar el medio ambiente.

Adicionalmente hay que proteger el piloto de todo tipo de lesiones y un traje completo puede costar de 700 a 1,500 dólares.