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19 de Sep de 2020

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‘La vida no es nada fácil’: Desirée Aguilar

PANAMÁ. Desirée Aguilar tiene 29 años, es delgada, cabellos negro lacio, ojos chocolates, pesa 90 libras sin sus prótesis, es traductor...

PANAMÁ. Desirée Aguilar tiene 29 años, es delgada, cabellos negro lacio, ojos chocolates, pesa 90 libras sin sus prótesis, es traductora con postgrado y le faltan ambas piernas. Aún así, esta atleta se abre paso en el mundo del deporte.

Aguilar ha asistido a dos Juegos Paralimpicos y un Parapanamericanos. Practica el deporte de la natación desde los 16 años, y desde hace siete en la categoría de discapacitados.

Quisimos conocer en qué se sostiene su carácter y determinación. Ella asegura que el estar sin piernas la ha hecho más fuerte. Comenta que al principio fue difícil, pero su carácter y dedicación se han elevado al máximo al perder las piernas, ya que siente que la única manera que la gente no note sus discapacidad es ser la mejor.

Aguilar perdió las piernas por una negligencia médica el 6 de enero del 2001. Ingresó al Hospital de la Caja de Seguro Social, porque se le hincharon las piernas, los médicos hicieron las pruebas necesarias, pero no encontraron nada. Así que luego de subir y bajar en el Seguro, decidieron ingresarla al salón de operaciones para hacer un corte de la rodilla hasta el tobillo. Pero el corte se lo hicieron muy profundo y dañaron ligamentos y tendones. Se le gangrenaron las piernas y la única salida de salvarla era amputarlas.

¿Cómo es Desirée Aguilar?

Bueno, yo soy una chica normal. Hago oficios, estudio, trabajo, hago lo necesario para sobrevivir en este mundo. Disfruto la vida lo más que pueda a pesar de mis limitaciones.

Natación y atletismo ¿Por qué estos?

Amo la natación y el atletismo. Natación porque desde pequeña estuve en los cursos de verano en las piscinas públicas y desde ahí me comenzó a gustar este deporte. Luego me gradué de la escuela y me inscribí en un club para mejorar las técnicas. Después, entré en el deporte competitivo, eso fue como a los 16 años. Cuando me cortaron las piernas llegó el atletismo. Tenía que empezar a independizarme. Tenía que conocer cómo era la silla de ruedas. Ahí fue donde apareció en mi vida Juan Camaño. Él me introdujo a este mundo de las carreras de sillas de ruedas.

¿Cuáles han sido tus mayores logros deportivos?

En mi carrera, el principal logro es llegar a las Paralimpiadas de Atenas y Beijing, además de los Parapanamericanos. Por último, y no el menos importante, por lo difícil que ha sido, es practicar el canotaje.

Fui becada para estudiar en Belice. Allá la universidad sacó un grupo de canotaje. La competencia se llama la Ruta Maya. Era un recorrido en canoa durante cuatro días. En esa ocasión yo representé a la universidad y a mi país. Fui la primera persona con discapacidad en participar.

¿Qué viene ahora en la carrera de Desirée Aguilar?

Trabajamos en lo que es atletismo de larga distancia. Mi meta para el otro año es participar en la maratón de Los Ángeles y la de Nueva York. Ambas son bastante difíciles. Una por lo quebrado del terreno y la otra por lo plano del terreno y por lo caliente del lugar.

¿Por qué maratón?

Bueno, en el 2012 en la Paralimpiada de Londres queremos competir en atletismo de velocidad y fondo. Vamos a ver si se puede competir en ambas o en una de ellas.

¿Entre Grecia y Beijing, cuáles fueron las diferencias?

La diferencia fue la preparación. En Atenas había que entrenar bastante, debido a eso me mudé para allá. En Beijing los atletas llegaron mejor entrenados. Para Beijing con el trabajo que hice sentí que podía quedar mejor.

Además de los deportes ¿A qué se dedica Desirée Aguilar?

Ahora mismo me dedico a mis entrenamientos y ama de casa. Además saco tiempo para estudiar. Recientemente terminé un postgrado en inglés. Ahora sigo entrenando, para competir en marzo en la maratón de Los Ángeles.

Háblame de tus mascotas

Son mi otra pasión. Yo mato por ellas. Tengo tres perras: Patty, Topanga y Tesa. Patty es campeona de salto. A Topanga le va bien en disfraces y Tesa es campeona nacional de carreras.

¿De dónde salió la idea de criar y entrenar mascotas?

Cuando me amputaron yo tenía a Patty chiquita. Sólo tenía un mes conmigo, como estaba en rehabilitación no tenía nada que hacer, no tenía fuerza para nada. Entonces salió un anuncio en el periódico que decía: “se dictan clases para entrenar perros”. Yo le dije a mi mamá que quería asistir y de allí surgió todo. Necesitaba distracción y en mis perras la encontré.

¿Qué opinas de la hazaña de César Barría?

Me parece excelente lo que hizo. Lo conozco, buen nadador, buena persona y buen atleta. El sueño era bastante fuerte, sólo con completar una distancia así es una hazaña maravillosa. Lo felicito.

¿Harías algo igual?

A mi no me llama la atención el mar. Yo sé nadar y todo, pero el mar no me mata.

¿Qué mensajes le darías a la sociedad?

Me parece que la vida pone obstáculos, tiene sus altas y sus bajas. Uno siempre tiene metas y se tiene que luchar por ellas. Las cosas malas que te pasan, en muchas ocasiones son mensajes o lecciones que da la vida, para hacernos más fuertes.