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27 de Oct de 2020

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Plaza al borde del abismo

PANAMÁ. Plaza Amador atraviesa su peor momento futbolístico e institucional en sus 53 años de vida en el fútbol panameño.

PANAMÁ. Plaza Amador atraviesa su peor momento futbolístico e institucional en sus 53 años de vida en el fútbol panameño.

La mala administración del club a manos de los dirigentes se ve reflejado en los pobres resultados que el equipo del pueblo cosechó en los últimos Torneos Apertura y Clausura.

En el primero, los “leones” finalizaron segundos en su grupo con 19 puntos detrás del San Francisco, pero no pudieron acceder al cuadrangular final y se tuvieron que conformar con la sexta posición en la tabla general.

Lastimosamente para el club, la peor parte llegó en la segunda mitad del año.

De 18 partidos jugados, ganaron dos, empataron dos y perdieron 14, con lo que sumaron tan solo ocho puntos de 54 en juego y terminaron en el fondo de la tabla.

Eso dos desastrozos torneos obligaron a los “leones” a jugar el primer partido en su historia por la estadía en la Primera División de la Anaprof.

El viernes 21 de noviembre, en el estadio “Candela Gil” de San Miguelito se enfrentaron ante Río Abajo, el campeón de la Segunda División, en el partido de ida por la permanencia en la máxima categoría, el cual tuvo lugar para la controversia.

El juego terminó en empate a dos con un penal a favor de los que buscan ascender, el cual para Ricardo Buitrago, hoy técnico del club, fue “totalmente inexistente”.

Para el partido de vuelta mañana, el equipo del pueblo se entrena en el Estadio Maracaná de El Chorrillo, el cual no reúne las mejores condiciones para que se entrene un equipo que lucha por mantenerse en la primera categoría.

Ante los malos resultados, los primeros en sufrir las críticas son los jugadores y el cuerpo técnico, la cara visible del club, cuando para ellos quienes perjudican a la entidad son los mismo que la administran.

JUEGAN SIN COBRAR SALARIO

Hace más de un año el club comenzó a caer en un pozo el cual parece no tener fondo.

Así pasó el primer mes en el que los jugadores no cobraron su merecido sueldo, al igual que el segundo y el tercero hasta el día de hoy. “Aquí en Panamá siempre fue duro que le pagaran a un jugador, pero el fútbol ha crecido y se merecen un sueldo”, manifestó Buitrago y agregó, “hoy se les debe un año y medio de sueldos a los jugadores y cuerpo técnico”.

El capitán del equipo, Engie Mitre, explica que “el fútbol es como un trabajo, para que un jugador esté tranquilo dentro de la cancha debe cobrar su salario”.

Para la serie por la permanencia ante Río Abajo, el equipo ha recibido viáticos para que puedan afrontar las prácticas, pero para Buitrago no son suficientes, “los viáticos no les da ni para una buena comida, solo para ir a su casa”.

En estos momentos difíciles es cuando la tranquilidad debe predominar por sobre todas las cosas y el responsable que esto suceda entre los jugadores, aparte del técnico, es su capitán.

“La idea es hablar del partido de vuelta ante Río Abajo el próximo sábado e intentar dejar de lado el problema económico”, dijo Mitre.

LA ÚNICA SALVACIÓN

La solución que manejan los dirigentes para revertir la situación económica es vender el club.

“He escuchado que hay dos instituciones panameñas dispuestas a comprar el club, pero no sé a qué precio porque eso lo deciden los dirigentes”, explicó Mitre.

En cuanto al sueldo de los jugadores, Buitrago indicó que recibió una llamada de Castaño desde Colombia en donde le manifestó que “si el equipo se mantiene en la categoría, a los muchachos se le va a pagar toda la plata que se les debe, hasta el último peso, pero dos semanas después”.

La situación entre los dirigentes y los jugadores es tan delicada, que los que dan la cara partido a partido están tramitando un documento legal donde el presidente, Juan Felipe De La Iglesia y el dueño, Castaño, se comprometan a pagar toda la deuda una vez realizada la venta del club y así recibir el sueldo por el que juegan cada semana.