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24 de Nov de 2020

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No olvidemos la parte deportiva

Mérida-Yucatán: No hay duda de que como ustedes lectores, en mi condición de panameño, me siento contento de que nuestro país logró la s...

Mérida-Yucatán: No hay duda de que como ustedes lectores, en mi condición de panameño, me siento contento de que nuestro país logró la sede de los XVII JB del 2013, pero como olimpista, me siento obligado a mirar otro ángulo, que no es solo el logro de ese objetivo, sino la ausencia de un aspecto fundamental en la exposición de los tres aspirantes a la sede: Panamá, Ecuador y Venezuela. Hubo énfasis total en las virtudes de ser sede, olvidando por completo que los JB, dicho por Baltasar Medina, presidente del Comité Olímpico de Colombia; y Eduardo Álvarez, presidente del COV, necesitan una fuerte dosis de venoclisis, y un trasplante de varios órganos vitales para revitalizar el organismo.

Hubo una especie de amnesia colectiva, de que se dijo que el programa de los Juegos se debía hacer al tenor del Art. 41 de los Estatutos, que dice: “Los Juegos deben hacerse por lo menos con 24 deportes, seleccionados por los CONs que solicitan la sede”. También se dijo: “Hay que buscar el desarrollo deportivo, porque no somos buenos, (los países de la ODEBO), cuando salimos a competir a nivel internacional”. Se referían a JCA y del Caribe, Panamericanos y Juegos Olímpicos. Confieso que me preocupó que las presentaciones pro-sede fueron de quién ofrecía más que el otro. Es curioso que se dice que Venezuela no contaba con la carta del presidente Hugo Chávez. Lo 1° que presentaron “los vales” fue un video con las palabras del presidente Chávez elogiando la reelección de Álvarez al frente del COV.

De haber sabido eso, y la solicitud tardía de Ecuador, Panamá, que “quizás” se cubría con su oferta por haber ocupado el último lugar en las 5 últimas ediciones de “JB”, hubiese actuado al tenor del Art. 48 de los Estatutos de ODEBO, que dice: “Los CONs participantes sufragarán los gastos de viaje, alojamiento, alimentación etc., de su respectiva delegación, etc.” Esto hubiese sido un ahorro de $3,026,000.00, es decir, los $1,715,000.00 en alojamiento, $111,000.00 en exoneración de impuesto de aeropuerto y los $1,200,000.00 en ahorro de pasaje, amén de los otros “caramelitos”. Repito que me llamó la atención cuando Alberto Barrera, que fue el Asesor Técnico de los IX JB, habló de que nuestro país presentará un total de 42 deportes. Urge recordar que para los IX JCA a duras penas se dieron algunos deportes y que Panamá omitió algunas modalidades en los deportes acuáticos, ecuestre, judo, atletismo, etc. Ahora se necesitará una mejor planificación para 42 deportes. Reitero que el país anfitrión tiene la obligación de presentar unos buenos Juegos y una participación digna de sus atletas como país sede. No se debe vestir otra vez la “toga” del conformismo como en los IX JCA, calificando como bueno un distante tercer lugar a 66 de oro del ganador El Salvador.

En el 2013 con una inversión que sobrepasará los 200 millones, no merecemos volver a ver a Venezuela ganar 200 medallas de oro, Colombia más de 150 y Panamá, con la delegación más numerosa, ganar solo 2 de medallas de oro. Opino que mi país está cometiendo el error de ignorar aquella frase sabia que pregona: “Quien mucho abarca, poco aprieta”. Con esto quiero decir que el deseo del presidente Martinelli, de ser “sede de todos los Juegos Regionales” al mismo tiempo. Me preocupa que nadie le aconseja que esto podría ser un boomerang. Aunque parece distante, quedan un poco más de 2 años para formar nuevos atletas y no depender de tantos atletas de edades que parecían “fuera de serie”, por el bajo nivel de los IX JCA. Hay que recordar que no son los coliseos lujosos o modernos (una piscina de 10 carriles) los que ganan las medallas doradas, sino atletas bien preparados y de nivel. Tomen nota de esto.