09 de Ago de 2022

Más Deportes

Alteración de los balones mantiene polémica en NFL

El lío por balones sin la cantidad de aire reglamentaria mantiene viva su polémica.

Alteración de los balones mantiene polémica en NFL
D’Qwell Jackson (52) habría descubierto la anomalía.

El lío por balones sin la cantidad de aire reglamentaria mantiene viva su polémica.

Ahora, D’Qwell Jackson, apoyador de los Colts de Indianápolis, asegura haber dado la voz de alerta en su banquillo, luego de haber interceptado un balón en el juego por el campeonato de la AFC.

Jackson alertó al entrenador Chuck Pagano sobre el balón que no estaba inflado correctamente; en el medio tiempo, los oficiales del partido retiraron todos los balones, reemplazándolos por otros.

La situación radica en que un balón con menos aire puede ser sujetado con mayor facilidad, es más cómodo para manejar y permite recepciones más cómodas.

La norma de la NFL establece que los balones que se utilicen en partidos oficiales deben ser inflados en un promedio que oscila entre las 12.5 y 13.5 libras por pulgada; además, deben tener peso promedio de entre 14 y 15 onzas por cada ovoide.

Los balones no pueden ser alterados bajo ninguna circunstancia.

Esto acarrea sanciones para los infractores con multas de hasta 25 mil dólares, y cualquier otra sanción que se estime aplicar.

La NFL abrió una investigación sobre el asunto, a fin de determinar si los Patriots desinflaron de manera intencional los ovoides, para favorecer el trabajo de los receptores, debido a que el encuentro del domingo último se jugó bajo la lluvia.

Aunque la investigación confirme la responsabilidad del entrenador en jefe de los Patriots, Bill Belichick, o de personal del equipo, los de New England podrán jugar el Súper Bowl el 1 de febrero ante los Seattle Seahawks, en el estadio de la Universidad de Phoenix.