26 de Feb de 2020

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La importancia del terreno donde se debe hacer “running”

Las condiciones del lugar donde decidimos correr determina cosas como la condición física, la estrategia, seguridad y puntos de inflexión

Cuando corramos, ya sea en la ciudad o en zonas de montaña y bosque, nos encontraremos con terrenos muy diferentes, incluyendo entre otros: asfalto, concreto, tierra, hierba o arena.

Cada uno presenta sus propias ventajas e inconvenientes desde el punto de la amortiguación y la seguridad, por lo que deberemos acomodarnos al terreno más idóneo, dependiendo del objetivo específico de cada uno de nuestros entrenamientos.

CONCRETO

Las vías de concreto son muy populares en nuestro país, ya que es un material más económico que el asfalto u otro tipo de acabado. Dependiendo de la mezcla usada puede variar su grado de dureza, pero por lo general, este tipo de superficie es la que menos amortiguación ofrecerá a un corredor.

El calzado deportivo y nuestro propio cuerpo serán los que absorberán la mayor parte del impacto en el piso de cada una de nuestras zancadas.

Adicional, la construcción en concreto suele ser por pequeños tramos que se van rellenando, por lo que el piso presentará frecuentes desniveles, lo cual puede convertirse en incómodo cuando se dan miles de pasos. Por este motivo, si abusamos de correr largas distancias en concreto, seremos más propensos a sufrir de sobrecargas y lesiones.

ASFALTO

Las superficies de asfalto comparten con las de concreto que suelen ser firmes y homogéneas, por lo que otorgan estabilidad en la pisada, pero tienen a su favor que el asfalto amortigua en mayor porcentaje que el concreto, entre un 20% a 30%. Las carreteras de asfalto son las preferidas de los corredores de fondo para completar sus rodajes largos, pero en su contra está que por lo general deberán compartir la vía con el tráfico vehicular ante la ausencia de hombros en buenas condiciones.

LOSAS

Desconozco el motivo, pero los diseñadores de las nuevas vías recreativas que se están construyendo en Panamá, han optado en su mayoría por losas y adoquines para pavimentar y darle el último acabado a estos espacios.

Ejemplos de esto lo tenemos tanto en la Calzada de Amador como en la Cinta Costera, y sorprende que por el contrario los carriles adyacentes para ciclistas, sí sean de asfalto o concreto.

El adoquín, generalmente de piedra o concreto, y de forma irregular, es con gran diferencia la peor superficie que puede elegir un corredor para sus prácticas.

Adicional a su falta de amortiguación, suele ser muy inestable, bien por problemas de fabricación, defectos de colocación o daños de conservación. Corriendo en esta superficie, las posibilidades de sobrecargas y torceduras son muy elevadas.

ARENA

Salvo que realicemos pequeños trotes o ejercicios de carácter terapéutico y regenerativo, deberíamos evitar correr largas distancias en la playa.

Si corremos de manera ocasional solo por 15 o 20 minutos, en la orilla encontraremos una arena más húmeda y compacta, pero tendrá una inclinación que puede favorecer sobrecargas sino cambiamos cada cierto tiempo de sentido.

ÁREA SINTÉTICA

Los materiales sintéticos presentes en las pistas de atletismo, como la del Rommel Fernández o la Universidad de Panamá, proporcionan un terreno ideal para la práctica de la carrera.

Ofrecen una gran absorción de la zancada, a la vez que facilitan el impulso posterior, todo ello en una superficie muy estable donde se minimiza el riesgo de lesiones y la distancia está medida. La pista sintética es aconsejable para realizar trabajos muy específicos, como series de alta intensidad, trabajos de velocidad, así como ejercicios para el mejoramiento de la técnica de carrera.

TIERRA

Los caminos de tierra son ideales para correr, tanto distancias cortas como largas, ya que la tierra posee una excelente amortiguación y estabilidad.

También se presta como una superficie idónea para trabajos de calidad de series e intervalos de intensidad media, pero obvio deberemos tener precaución de que el piso sea uniforme, sin mucha presencia de piedras, raíces, lodo u otros elementos que pudieran afectar a la estabilidad y tracción de nuestras zancadas.

Lo ideal para un trotador que se inicia sería correr siempre en caminos de tierra estable, evitando en cambio correr en la ciudad subiendo y bajando aceras.

HIERBA

La hierba por último, siempre que sea una superficie regular, ofrece una excelente amortiguación a nuestras articulaciones y grupos musculares.

El problema de la hierba puede surgir cuando oculta bajo ella existan desniveles o huecos en el terreno que puedan provocarnos una torcedura u otra lesión, por lo que siempre habrá que estar pendientes y no descuidar un buen calentamiento de las articulaciones.

La grama es un excelente terreno para realizar rodajes largos en el caso de fondistas, series de resistencia de media y baja intensidad, calentamientos previos a series de intensidad alta, ejercicios específicos de técnica de carrera, y rodajes suaves post competición.