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18 de Apr de 2021

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Colón: un campeón histórico, sin coliseos deportivos

Una provincia que ha ganado hasta el oro olímpico en el deporte está en el olvido desde hace muchos años, sin que haya una real preocupación por su precaria situación

Colón: un campeón histórico, sin coliseos deportivos
Aquí, algunas de las obras deportivas inconclusas en la provincia de Colón.

Colón es la provincia que todo lo ha ganado en el deporte. En la vitrina imaginaria del deporte istmeño, reposa una presea de oro olímpica y dieciséis títulos mundiales: diez del boxeo profesional, tres en la lucha aficionada, dos en las artes marciales y una del atletismo.

El atleta colonense durante los últimos noventa años, no solamente ha cumplido con las expectativa a nivel local, sino que internacionalmente lo ha hecho y, en algunas oportunidades, sobrepasado.

Es una región donde nacen excelentes deportistas. Su raza, principalmente negroide, le da esa innata fortaleza y rebeldía, que le permite salvar esas barreras que, a lo largo de su historia, han levantado decenas de gobiernos, a través de su velado olvido y falta de atención.

Pese a los miles de millones de dólares que entrega anualmente al Estado, a través del Canal, la Zona Libre y los puertos, entre otros, nunca ha contado con una instalación deportiva de alto nivel. La más suntuosa fue la Arena de Colón, que data de mediados de los años 40, y la más reciente, el estadio de fútbol ‘Armando Dely', construido a principios del año 2000, principalmente como una instalación comunitaria.

UN ENGAÑO TRAS OTRO

A los gobernantes de turno les ha sido fácil mentirle a los colonenses. En 2013, el entonces presidente Ricardo Martinelli dio la primera palada para la construcción de una Ciudad Deportiva, a un coste aproximado a los 65 millones de dólares.

Dicha ciudad comprendía dos globos de terrenos, en los que se construirían un estadio de fútbol y otro de béisbol, una instalación multifuncional, y un área para el atletismo. El proyecto nunca fue más que eso, ya que el consorcio responsable no pudo adelantar más del 16.8 %, a pesar de que la institución deportiva les adelantó la suma de 21,5 millones de dólares. Debido a los retrasos en los diversos trabajos pendientes, el gobierno del presidente Juan Carlos Varela canceló el contrato en 2015, y el Ministerio Público inició una investigación porque ‘el proyecto nunca estuvo garantizado, ya que no existía entidad alguna que avalara la responsabilidad de ese financiamiento [...]', según la denuncia hecha.

RENOVACIÓN TARDÍA

Fue a partir de ese año, cuando se ideó en concatenar el proyecto de Renovación Urbana ‘Nuevo Colón', con la construcción de nuevas instalaciones deportivas para esta provincia.

Colón contaba, en ese momento, con pocos coliseos, algunos totalmente maltrechos, pero aún así utilizados por centenares de atletas.

Allí estaban la Arena de Colón, los estadios de softbol ‘Jaime Vélez' y de fútbol ‘Armando Dely', la piscina Hernando Ibáñez, y el estadio ‘Roberto Mariano Bula' donde, además, de desarrollarse el béisbol mayor, juvenil y de pequeñas ligas, se practicaba fútbol, y en una instalación adyacente estaba la lucha olímpica y las pesas.

En 2016, el entonces director de Pandeportes, Roberto Arango, se reunió con dirigentes deportivos de la provincia y se comprometió a ‘sacar a Colón de este abandono'.

‘Arango mostró solidaridad con los colonenses por no contar con los estadios en condiciones ideales, sin embargo, garantizó enviar las propuestas recibidas al presidente (…), para que se contemplen proyectos de reconstrucción en las infraestructuras de los coliseos de la costa atlántica', publicó en su momento la página digital de la institución.

CRÓNICA SIN FIN

La historia sobre la remodelación se inició ese mismo 2016, cuando se aprobó un crédito extraordinario. No obstante, no es hasta nueve meses después, que el portal de Panamá Compras publicó el pliego de condiciones para la ‘Renovación Deportiva de Colón', con un coste de referencia de 14,2 millones de dólares.

‘El presente documento ha sido elaborado con la finalidad de proporcionar los criterios normativos para la Renovación Deportiva de Colón (incluye el estudio, diseño y construcción del estadio de béisbol Roberto Mariano Bula, estadio de softbol y béisbol infantil Jaime Vélez y graderías en el estadio de fútbol Armando Dely Valdés)', detallaba el documento.

Por fin, en febrero de 2018 se anuncia el nombre de la empresa que haría los trabajos, con una inversión estimada en 15,1 millones de balboas. En este proyecto no entraban la reconstrucción de la Arena ‘Panamá Al Brown' ni de la piscina ‘Hernando Ibáñez', ya que ambas eran parte de otro programa vinculado a la renovación urbana. Después de muchas dilataciones, se comenzaron los movimientos de tierra en el ‘Mariano Bula' y en el ‘Jaime Vélez', pero lamentablemente estos solo llegaron hasta el desmembramiento de las respectivas estructuras.

Las obras no prosiguieron porque en el primero de ellos, se encontró un ‘inesperado' terreno poroso y coralino, que obliga a excavar mucho más de lo planificado. Pero, para ello, hará falta un nuevo estudio; quizás, una nueva adenda en el contrato y, por su puesto, mucho más dinero.

Inexplicablemente, lo acontecido en el ‘Mariano Bula' paralizó las intenciones de trabajar en los otros coliseos, por lo que Colón seguirá sin instalaciones deportivas por mucho tiempo.

A pocos meses de que se cumplan su periodo, la administración Varela deja a los colonenses sin el ‘Mariano Bula', sin las instalaciones para las pesas y la lucha. Asimismo, con una Arena de Colón maltrecha, el estadio ‘Jaime Vélez' mucho más parecido a un potrero, y sin piscina. Es decir, sin coliseos.

CONSTRUCCIONES

Mientras esto ocurre en la Costa Atlántica, en otras regiones se construyen y reconstruyen los mismos coliseos. En los últimos 15 años, los gobiernos de turno han hecho caso omiso de la desastrosa situación de Colón, al tiempo en que se convertían en efectivos ‘Bob constructor' en otras provincias.

En ese periodo, los estadios ‘Remón Cantera', en Aguadulce; ‘Omar Torrijos', en Santiago; y ‘Rico Cedeño', en Chitré; han recibido decenas de millones de dólares en construcción, reconstrucción y remodelaciones.

Unido a ello, este gobierno hizo un nuevo ‘Kenny Serracín', en David; y culmina otros dos en las ciudades de Las Tablas (‘Flaco Bala Hernández) y Changuinola (‘Calvin Byron'). ¿Que si estas provincias se merecen estas instalaciones? Esas y muchas más.

Pero, pensando en voz alta. ¿Cuántas provincias cuentan con un campeón olímpico y dieciséis campeones mundiales?

Solamente una, cuyos atletas se acondicionan en sus accidentadas calles y estrechos callejones, porque perennemente vive en el olvido de sus gobernantes.