La jefa de gabinete del MEF defiende la urgencia del proyecto de ley de sustancia económica. Explica cómo esta normativa busca modernizar el sistema fiscal...
- 10/02/2015 01:00
El Súper Bowl 49 dejó un grato sabor de cara a la quincuagésima celebración del partido el próximo año.
Pero una vez pasada la euforia, escrutadas las marcas y reconocido el impacto del encuentro en todo el mundo, queda el trabajo sucio para el comisionado de la NFL, Roger Goodell.
Y es que la temporada baja no ha iniciado precisamente en un lecho de rosas.
Comenzando con la suspensión por la próxima temporada del receptor abierto de los Cleveland Browns, Josh Gordon, y los problemas de su compañero Johnny Manziel, quien se internó en una clínica de rehabilitación, las noticias no han sido buenas para Goodell.
El corredor de los Pittsburgh Steelers, Le’Veon Bell, también enfrenta cargos por conducir bajo efectos del alcohol y posesión de marihuana.
Además, ejecutivos de los Browns son investigados por violar la regla que prohibe los mensajes electrónicos en partidos, mientras el ‘Deflategate’, el asunto de los balones desinflados, también flota en el ambiente.
Goodell ha sido duramente criticado por su manejo ‘tibio’ de una liga caliente.