Inflación brasileña subió un 0.6%

  • 08/08/2015 02:00
En el acumulado a 12 meses, la cuenta de energía registra un aumento de 57.8%. Solo en 2015, la subida es de 47.95%

La inflación de Brasil subió 0.6% en julio y acumula 9.5% en 12 meses; su máximo en 12 años, según datos oficiales divulgados ayer.

La tasa, que en junio había sido de 0.7%, creció 6.8% en lo que va de 2015, lo que también representa su tope desde 2003, dijo el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

En julio de 2014, la inflación había sido de 0.01%.

El Indice de Precios al Consumidor (IPC) fue alimentado por la escalada de los costos de la energía eléctrica, que en julio subieron 4.1% debido a un reajuste de tarifas en algunos de los principales centros urbanos del país.

En el acumulado a 12 meses, la cuenta de energía registra un aumento de 57.8%. Solo en 2015, la subida es de 47.95%.

Otros de los capítulos que impulsaron el alza del IPC en julio fueron el de vivienda (1.5%), salud y cuidados personales (0.8%) y alimentación y bebidas (0.6%).

En la medición a 12 meses, también los precios ligados a vivienda lideran la lista, con un acumulado de 18.3%, seguido por alimentos y bebidas con un 10.5%.

Brasil atraviesa un ciclo de estancamiento económico con inflación, que llevó al Gobierno a impulsar un amplio conjunto de medidas de austeridad —resistido en el Congreso— y a recortar el presupuesto para controlar el gasto público, mientras que el Banco Central ya lleva siete alzas consecutivas de la tasa de interés de referencia, que está en 14.2% anual.

El cuadro del deterioro de la macroeconomía tiene en la depreciación aguda del real otra variable que está afectando los precios a nivel doméstico.

Según datos oficiales, la economía de Brasil, la séptima del mundo, se contraerá 1.4% en 2015, completando un ciclo de un lustro con crecimiento nulo o bajo, lo que se refleja en una pérdida de recaudación impositiva aguda.

La constante desmejora del ambiente económico, exacerbada por fuertes tensiones políticas y un gobierno precozmente debilitado, llevó la agencia Standard & Poor's a rebajar a ‘negativa' su perspectiva para la deuda soberana, que actualmente está en ‘BBB-‘.

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