Temas Especiales

08 de Mar de 2021

Economía

Y ahora ¿dónde invierto mi dinero?

EL PAÍS. La venta de cajas fuertes se ha disparado en Estados Unidos en los últimos meses por la desconfianza de los inversores a los b...

EL PAÍS. La venta de cajas fuertes se ha disparado en Estados Unidos en los últimos meses por la desconfianza de los inversores a los bancos. La misma reacción sucedió ya durante la Gran Depresión.

Muchos ahorradores se preguntan qué hacer con su dinero. La respuesta no es sencilla.

La crisis que viven los mercados tiene un hecho diferencial con otros momentos de turbulencias: casi ningún activo se salva de la quema.

La renta variable acumula caídas del 45% en el año, los fondos de inversión y los planes de pensiones pierden de media un 4% y un 6%, respectivamente, el precio de los pisos cae, el mercado de renta fija está moribundo por la falta de liquidez y el temor a más suspensiones de pagos... Ante este panorama la única alternativa a la caja fuerte parece estar en la deuda pública, más por su seguridad que por su rentabilidad, y en los depósitos bancarios.

Los asesores financieros consultados por El País creen que a corto plazo la volatilidad seguirá siendo extrema por lo que aconsejan a aquellos inversores con un horizonte temporal no superior a los 12 meses y con un perfil conservador mantener la apuesta en los activos de bajo riesgo (Letras del Tesoro, fondos monetarios y depósitos).

Si el ahorrador, sin embargo, no tiene una necesidad de liquidez inmediata y su sistema nervioso le permite diseñar una estrategia a largo plazo puede ser buen momento para confeccionar carteras con más riesgo.

“El pequeño inversor, antes de seleccionar un activo concreto, debe reflexionar sobre los motivos por los que acude al mercado”, señala Enrique Borrajeros, director de Abante.

En esta reflexión no conviene pensar en la rentabilidad que le gustaría obtener sino en la rentabilidad que necesita para cumplir sus objetivos vitales.

MOMENTO COMPLEJO

“Si lo que necesita es un rendimiento que le compense la inflación no tiene por qué asumir riesgos y le basta con comprar deuda pública o un depósito. En cambio, si el inversor quiere que sus ahorros le renten por encima del 7% debe asumir mayor riesgo y ahí creemos que el momento actual ofrece una oportunidad histórica para comprar barato en Bolsa”, añade Borrajeros.

En un momento de mercado tan complejo, con una recesión económica global a las puertas, la pregunta fundamental no es tanto dónde invertir sino cómo invertir.

Fernando Luque, analista de Morningstar, da varios consejos a los inversores. El primero de ellos es que actúen realmente a largo plazo.

“Muchas personas dicen tener este propósito pero muy pocos lo cumplen”, dice.

Diferentes estudios señalan que el tiempo medio de permanencia en renta variable es inferior a tres años.

“Eso, por supuesto, no es largo plazo; para invertir en acciones hay que tener mínimo un horizonte de cinco años. Si no es así mejor olvidarse de la Bolsa”, advierte Luque.

Otro de sus consejos es que el inversor diversifique, que entre en distintos activos, tanto de renta variable como de renta fija. ¿Por qué? “Porque nadie sabe con certeza lo que ocurrirá mañana y porque es la mejor forma de protegerse de los vaivenes de los mercados”.

La tercera recomendación de Luque tiene que ver con la obligación de revisar la cartera de inversión de forma periódica.

Invertir a largo plazo no significa comprar y quedarse de brazos cruzados. Hay que adaptarse a las circunstancias del mercado y al paso del tiempo puesto que cuanto más se acerque el final del periodo de inversión que nos hemos marcado, menos riesgo habrá que asumir en las inversiones.