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02 de Ago de 2021

Economía

Automotrices detrás del litio

ESPAÑA. En un remoto lugar de los Andes bolivianos se esconde un metal clave para el futuro de la industria del automóvil.

ESPAÑA. En un remoto lugar de los Andes bolivianos se esconde un metal clave para el futuro de la industria del automóvil.

El litio está considerado por los expertos como una de las mejores opciones para fabricar las baterías para los autos eléctricos o híbridos. Pero Bolivia carece de la tecnología para explotar este negocio y grandes empresas del sector, como las japonesas Mitsubishi y Sumitono y el grupo francés Bollaré están negociando con el Gobierno de Evo Morales cómo pueden acceder a la explotación de este material.

Las grandes compañías de automoción, como Mitsubishi, Nissan, Ford, General Motors, Mercedes y BMW están trabajando en autos eléctricos que reduzcan la dependencia del combustible.

“Las posibilidades de negocio relacionadas con la extracción e industrialización del litio en Bolivia son inmensas”, dice el analista Juan Carlos Zuleta, experto en este sector, en un correo electrónico desde La Paz. “

Desde 2003, el precio del litio se ha multiplicado por ocho, hasta 3.000 dólares la tonelada. La demanda entre 2002 y 2020 se habrá multiplicado por cuatro.

El desarrollo del auto eléctrico es el principal causante de estos incrementos.

Hoy sólo hay tres grandes productores (Chile, China y Argentina). Mitsubishi prevé que la demanda de litio supere a la oferta en menos de una década. “Con las cifras actuales de explotación y reservas, lo cierto es que sólo habrá litio para fabricar las baterías de un número muy reducido de vehículos eléctricos”, afirma William Tahil, director de investigación de Meridian Internacional Research. Este experto advierte que el litio no es fácil de extraer y que parte de las reservas bolivianas son inaccesibles. Las que son explotables están en las aguas saladas bajo las minas de sal por evaporación. Se calcula que en Bolivia hay 5,4 millones de toneladas, casi todas concentradas en el Salar de Uyuni, en Potosí.

Pero el negocio es potencialmente muy rentable para los países productores. Pese a ser un metal escaso, el litio ha resultado ser hasta ahora una buena opción para fabricar baterías: son menos pesadas y más duraderas, con lo que la autonomía de los vehículos supera los 100 kilómetros.