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30 de Jun de 2022

Economía

Visita privada con el Canal de fondo

ESPAÑA. El recientemente electo presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, ha pasado la semana pasada por España en visita privada de de...

ESPAÑA. El recientemente electo presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, ha pasado la semana pasada por España en visita privada de descanso, después de la intensa campaña electoral y antes de tomar posesión del cargo. Pero este multimillonario empresario panameño, descendiente de italianos y formado en Estados Unidos, aprovechó su estancia para hacer visitas obligadas al rey Juan Carlos y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

También se vio con el presidente de la Asociación de las Grandes Constructoras (SEOPAN), David Taguas.

El encuentro, que impidió a Taguas acudir el pasado jueves a la conferencia de José Blanco, ministro de Fomento, fue de máxima trascendencia, ya que en el fondo estaba el concurso de ampliación del Canal de Panamá y el problema de la doble imposición existente con el país centroamericano, que evidentemente también abordó con los otros interlocutores.

Taguas ya se había preocupado, en su etapa como director general de la Oficina Económica del presidente del Gobierno, de negociar su supresión.

Martinelli se juega mucho en el Canal, principal fuente de ingresos del país. Prometió durante la campaña, que se pagó él mismo, impulsar la economía, que se ha visto frenada en los últimos meses, y la ampliación del Canal es absolutamente necesaria para ese impulso.

La ingente obra, cuyo presupuesto inicial está fijado en unos 5.200 millones de dólares (unos 3.500 millones de euros), ha atraído a las principales constructoras.

Es también su oportunidad para negociar su salida definitiva de la lista de paraísos fiscales y evitar esa doble imposición. Para las constructoras españolas, que ocupan posiciones líderes tanto en tecnología como de presencia, esta ampliación se ha convertido en una oportunidad de aumentar sus negocios, pero sus intereses pueden verse perjudicados por esa doble imposición frente a empresas de otros países.

En el concurso, previsto para julio, se han presentado tres consorcios. De los tres, en dos participan empresas españolas. La ACP ha puesto todo su empeño en que no se le dispare el presupuesto, aunque algunas fuentes ven posible que se encarezca como consecuencia de la doble imposición, entre otras cosas. En ese caso, la licitación podría sufrir algunas modificaciones y nadie quiere volver a convocar otro concurso por lo que habría que buscar alguna solución. Hay que tener en cuenta que Panamá se juega su prestigio internacional en este esfuerzo. Y el presidente Martinelli no quiere, precisamente, empezar su mandato con una tacha. La ampliación del Canal de Panamá es posiblemente la mayor obra de ingeniería de estos tiempos en pugna con la construcción del puente de Mesina que ejecutan Impregilo y Sacyr.