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29 de Nov de 2020

Economía

Discriminación oculta en Panamá

PANAMÁ. Aunque no se hable abiertamente de la discriminación laboral en Panamá, por ser considerado un tema casi tabú como la homosexua...

PANAMÁ. Aunque no se hable abiertamente de la discriminación laboral en Panamá, por ser considerado un tema casi tabú como la homosexualidad, algunos expertos en recursos humanos aseguran que en el mercado local los casos se están dando “por debajo de la mesa”.

Una empresa reclutadora de capital humano, que pidió reserva, explicó a La Estrella que la discriminación laboral se está dando “de distintas formas”. Entre las cosas más notables, según la fuente, es la tendencia del reclutamiento de personas entre 20 y 40 años, cuando hace unos cinco años, se contrataba personal hasta de 45 años.

Sin embargo, para los cargos de gerencia, vicepresidencia, entre otros puestos de alto mando, se busca que los candidatos se mantengan entre los 30 y 40 años y con “buena apariencia física, como un valor agregado al perfil”.

En el caso de ejecutivos, cuenta mucho el estatus social, el físico y la edad, explica la fuente, quien agrega que este es el perfil que demandan clientes como los bancos y algunas multinacionales.

El gerente regional de Manpower para Centroamérica y República Dominicana, Luis Fernando González, confirma que en Panamá a menudo se dan casos de discriminación laboral, principalmente por el “físico”.

“La discriminación laboral se da tanto en hombres como en mujeres. La exigencia siempre es la misma: se busca gente bonita y preferiblemente de piel blanca”, cuenta González, quien añade que la oferta laboral panameña es muy competitiva, pero que los prototipos ‘estilo Barbie y Ken no abundan’.

SIN CIFRAS

Pese a que en el país no hay estadísticas ni estudios sobre la discriminación laboral, los casos abundan. Ejemplo de ello es Gabriel, un joven ingeniero de 26 años y quien cuenta que una empresa al contratarlo le dijo que para formar parte de la corporación tenía que dejar de usar los piercing que tenía y vestir con un estilo más ejecutivo, es decir, cambiar el jeans y la camisa “fashion” por una apariencia más convencional: un pantalón de tono oscuro, una camisa blanca o celeste y una corbata. Aunque en Panamá los jefes de recursos humanos de empresas, sobre todo los que están orientados hacia las ventas como los almacenes de los centros comerciales, no hablen de discriminación laboral —sino de educación y experiencia—, a la hora de contratar, lo primero que toman en cuenta es “cómo se ve la persona”, cuenta Gabriel.

T omando en cuenta la historia migratoria de Panamá, el experto de Manpower considera que la discriminación laboral “no se debería dar” pero es consciente que se trata de una realidad dentro del mercado local.