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28 de Mar de 2020

Economía

El euro gana terreno como moneda de reserva

MADRID. “El dólar ya no es lo que era”, dice un o de los malos en la última entrega de la saga James Bond mientras reclama un pago en e...

MADRID. “El dólar ya no es lo que era”, dice un o de los malos en la última entrega de la saga James Bond mientras reclama un pago en euros contantes y sonantes.

El cine como metáfora: el reinado de la divisa estadounidense está (una vez más, y van casi 20 años así) en entredicho.

El euro empieza a hacerle sombra. Un déficit público nunca visto en tiempos de paz, una política de tipos de interés sin precedentes, al 0%, una Gran Depresión financiera, el reventón de la burbuja inmobiliaria y la lenta —pero que muy lenta— recuperación prevista en EE UU se combinan en un coctel que ha dejado temblando al billete verde. La debilidad estadounidense se refleja más que nunca en su moneda. La semilla de la desconfianza ha arraigado de tal manera que el euro gana peso como divisa de referencia: los bancos centrales de todo el mundo acumularon más de la mitad de sus reservas en euros entre abril y junio, según Barclays Capital.

Es la primera vez que eso ocurre en un periodo de alta demanda (cuando los bancos centrales acumulan más de 80,000 millones de dólares en un trimestre).

Y es también la primera vez que la cuota de dólares comprados baja al 37%. Todo suma: la moneda europea sigue batiendo marcas y cotiza ya rozando los 1.5 dólares por unidad, el máximo en más de 14 meses y por encima de los niveles previos a la quiebra de Lehman Brothers, epítome del desfallecimiento de Wall Street y del pinchazo de la economía norteamericana en los últimos tiempos.

El oro está también en máximos, y el mercado petrolero se recalienta por momentos. La causa es siempre la misma: ese declive del dólar.

El euro está lejos aún de los 1.60 dólares que alcanzó en abril de 2008, pero los analistas no descartan que siga escalando hasta esa cota. No se trata de que la economía europea esté fuerte: son Estados Unidos y su divisa quienes flaquean.

Según el Banco Internacional de Pagos de Basilea —una suerte de banco central de bancos centrales—, el dólar suponía aún el 62.8% de las reservas mundiales al cierre del primer semestre. Pero esa cifra no deja de caer: a finales de 2008 estaba en el 64%. “Se trata de una tendencia que se viene arrastrando desde hace 10 años”, asegura Pablo Guijarro, de AFI. “Pero aún así, y a pesar de todas las presiones, la pérdida de protagonismo es y va a seguir siendo muy gradual” , añade.