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06 de Mar de 2021

Economía

El dólar, un mundo de oportunidades

ESPAÑA. Invertir en dólares es como ser funambulista: el equilibrio lo es todo. En estos días se pueden conseguir con el billete verde...

ESPAÑA. Invertir en dólares es como ser funambulista: el equilibrio lo es todo. En estos días se pueden conseguir con el billete verde grandes ganancias y cuantiosas pérdidas. El reto está en encontrar un lugar sobre el alambre en el que se equilibren unas y otras.

Partiendo de que “el mercado de divisas es el más difícil de entender y de prever”, en palabras de Daniel Galván, experto de GBS Finanzas, la clave está en fijar un comportamiento futuro que se acerque a la realidad. Pero no es fácil ponerle el cascabel a este escurridizo gato.

Sin embargo, el consenso del mercado es que el euro se moverá hasta casi el 1.59 en su cambio frente al billete verde de aquí a finales de año, y que en el segundo y tercer trimestre de 2010 deberá estar en la horquilla de 1.20-1.25. Daniel Pingarrón, de IG Markets, espera que “en cuanto repunte la inflación en EEUU, la Reserva Federal comenzará a subir los tipos. Y esto ocurrirá posiblemente el segundo o tercer trimestre de 2010”.

Otros expertos, como José Luis Martínez, economista jefe de Citigroup, ven al euro a finales de año en 1.52. Pero no cree que llegue a su máximo histórico de 1.60.

Si nuestra particular bola de cristal acertara, las posibilidades de inversión tanto presentes como futuras serían amplias. En IG Markets han hecho sus cálculos. Si el tipo de cambio se moviera del 1.60 a ese 1.25, utilizando los famosos contratos por diferencias (CFD), se podrían ganar hasta 3,500 dólares por cada cien invertidos. O sea, multiplicar por cuarenta la inversión inicial.

Pero, cuidado, como todo juego de suma cero, se puede ganarlo todo o perderlo.

Los libros de economía nos cuentan que invertir aprovechando una situación como la que vive el euro ante el dólar proporciona una ganancia triple: la proveniente del tipo de cambio (sería el ejemplo anterior), la revalorización propia del activo y el dividendo.

Pero ¿coincide la práctica con la teoría?

Con los tipos de interés casi al 0% en EEUU, Elena Eyries, directora global de inversiones de Santander Asset Management (SAM), descarta, hoy por hoy, productos como cuentas o depósitos. Y la Deuda Pública a corto plazo tampoco da más garantías: ofrece un exiguo 0.05% a un mes. Eso sí, a largo mejora. Un 4% a 30 años. Más expectativas tiene, a juicio de la analista, la deuda corporativa (emitida por empresas estadounidenses) y las materias primas.

Ahora bien, si uno tiene una mirada de largo plazo, “el actual tipo de cambio puede ser bueno para comprar dólares o activos referenciados a la divisa americana (esto también incluye activos de países cuyo tipo cambiario esté relacionado e dolar, como China) y diversificar la inversión fuera de la eurozona”, recomienda Henrik Pedersen de Pareto, experto de Bank of New York Mellon.

Sin embargo, la opción favorita del mercado es la inversión directa en renta variable a través de fondos y acciones. Aquí las recomendaciones son dispares: firmas tecnológicas que cotizan en el Nasdaq; compañías con fuerte contenido exportador (tienen menos exposición al dólar) incluidas en el índice Standard & Poor's; farmacéuticas.. Eso sí, vigile las comisiones, pues a las normales se suman, a veces, las de cambio de moneda. En este escenario, el dólar “está sufriendo una tremenda especulación”, dice un miembro del servicio de estudios de una gran entidad financiera. Y, claro, si hay un sinónimo de especulación, ése es riesgo.