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05 de Mar de 2021

Economía

Yuan tensa crisis China - EEUU

BEIJING. El yuan o renminbi es una fuente constante de tensión en las relaciones entre China y EEUU. Desde hace años, Washington presion...

BEIJING. El yuan o renminbi es una fuente constante de tensión en las relaciones entre China y EEUU. Desde hace años, Washington presiona a Beijing para que aprecie su divisa porque, según dice, el valor de la moneda china respecto al dólar es inferior —entre un 25% y un 40%, dependiendo de los economistas— al que le corresponde, lo que proporciona una fuerte ventaja competitiva a las empresas exportadoras asiáticas. Legisladores, empresarios y sindicatos de EEUU sostienen que esta práctica ha costado muchos puestos de trabajo en su país y exigen represalias si China no cambia de actitud.

En EEUU es año electoral. Y quienes aspiran a representar a sus conciudadanos en Washington a partir de noviembre hacen sonar los tambores de guerra. El proteccionismo frente a China es una melodía recurrente de las campañas. Ya pasó hace dos años, cuando Barack Obama se postulaba por el control del Despacho Oval. Entonces acusó a Beijing de mantener su divisa artificialmente devaluada.

¿Lo sigue pensando ahora que es presidente? Si lo cree, lo dice con un lenguaje más diplomático. En la Casa Blanca piden que las preguntas sobre el asunto se hagan a Timothy Geithner, secretario del Tesoro y responsable de la política de cambio en EEUU. En una reciente entrevista, Geithner reiteró que espera que en algún momento China abra la mano para que el cambio del yuan sea más flexible y fluctúe libremente. “Va en su propio interés”, dijo.

CHINA SE MANTIENE FIRME

Ante las presiones, el Gobierno de Beijing aguanta el tipo. Argumenta que la causa del enorme déficit comercial estadounidense con China no es el yuan e insiste en que mantendrá la tasa de cambio “básicamente estable”. Así lo volvió a recordar el primer ministro chino, Wen Jiabao, durante la rueda de prensa posterior a la clausura de la sesión anual del Parlamento, cuando se mostró inflexible sobre el tema.

Wen dijo que el renminbi no está infravalorado, defendió que su estabilidad ha jugado “un importante papel” en la lucha contra la crisis económica global y lanzó una advertencia: “Nos oponemos a la práctica de que los países se señalen mutuamente con el dedo o a que tomen medidas duras para forzar a otros países a que aprecien sus divisas. Este tipo de actuación no beneficia a la reforma del régimen de tasa de cambio del renminbi”.