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24 de Oct de 2020

Economía

Nueva imagen de la ciudad

P róximos a conmemorar los 500 años de fundación de la Ciudad de Panamá en 2019, contamos con abundante tiempo para rectificar categóric...

P róximos a conmemorar los 500 años de fundación de la Ciudad de Panamá en 2019, contamos con abundante tiempo para rectificar categóricas inquietudes y adversidades que nos aquejan como resultado del juega vivo, la indiferencia de las autoridades y la falta de organización y proyección de la ciudadanía. ¡Qué hermoso sería contar con una metrópolis que le haga honra a la vibrante historia de esta primera urbe del Pacífico del continente americano, desde donde origina la conquista geográfica de mayor envergadura en la historia universal!

¡Responsabilidad de uno y todos, indistintamente de banderines políticos, situación socioeconómica o sitio de morada, por una gran ciudad que sea un fiel reflejo de su importancia como eje del turismo, transporte y comercio mundial!

En artículos anteriores nos hemos concentrado en temas específicos para solucionar el desordenado crecimiento y la falta de cultura de mantenimiento que aqueja a nuestra metrópolis. Ante todo, a gritos hace falta un cambio de cultura pedagógica. El niño panameño debe aprender, en su hogar y escuela, que no es bonito ni elegante ser cochino, que limitaciones económicas no van necesariamente ligadas con vivir en un basurero. Que sembrar un arbolito, o preferiblemente cien, son actos de sobrevivencia en un mundo asolado por nuestros padres. Mejor todavía, que ni se nos ocurra pensar en quitarle la savia y fortaleza al árbol que ya tenemos, porque entonces las inundaciones serán peores y el veneno de la contaminación, mortal. Cuando logremos inculcar estos señalamientos claves, en los niños, mujeres y hombres panameños, habremos tomado el gran primer paso en la dirección correcta.

A raíz de nuestros señalamientos y el deseo de intervenir responsable y proactivamente en el desarrollo de esta gran tarea, invitamos la semana pasada al diputado José Blandón y al representante Ricardo Domínguez (Bella Vista) a la Comisión de Turismo de APEDE, que me honra presidir, a exponer planes concretos por parte de la Municipalidad y a esbozar nuestros desvelos y puntos de vista sobre los temas de reconstrucción (y en múltiples casos, construcción) de aceras, soterramiento de la telaraña de peligrosos cables que nos sofocan, construcción de alternativas de estacionamientos, arborización y parques al igual que soluciones a la indisciplina de conductores, taxis y el transporte comercial en la Ciudad de Panamá.

Los funcionarios fueron claros en compartir nuestras inquietudes y presentar sus planteamientos para la solución de los males que nos aquejan, exceptuando el primordial cambio de la cultura educativa, antes expuesto. En principio nos comunicaron que el plan metropolitano para el soterramiento de cables y reconstrucción de aceras originará en urbanización Obarrio, exponiendo planes para la construcción de estacionamientos soterrados en múltiples zonas, englobando las plazas aledañas a las estaciones del nuevo metro capitalino y los parques Urracá, en Bella Vista; Andrés Bello, en El Cangrejo; y Belisario Porras, en La Exposición, entre otros.

Se presentaron a la par, proyectos específicos a áreas de mayor auge turístico, según las autoridades: calle Uruguay y vía Argentina, que comprenden la re construcción y ampliación de aceras con el soterramiento de cables, englobando las calles aledañas en el caso de calle Uruguay, un puente peatonal sobre la Cinta Costera hacia los estacionamientos anexos, construcción de estacionamientos soterrados e incorporación de ciclovía en vía Argentina y la posibilidad de convertir calle Uruguay en zona peatonal en horario nocturno y los fines de semana. La licitación de planos para el proyecto de calle Uruguay se llevará a cabo en mayo de 2011, sucedida por el proyecto de vía Argentina, con un costo estimado de $12 millones y $20 millones, respectivamente. Para el pago de estos proyectos se pretende utilizar el paradigma de la modernización de la Ciudad de Guayaquil, Ecuador.

Presentamos nuestra modesta propuesta alterna, a saber: durante décadas, las empresas dedicadas a servicios públicos han sido las responsables de la imagen urbana y creación de las muy peligrosas telarañas que nos afectan. Sería una justa retribución que fuesen ellas las que corrieran con los gastos totales del aterramiento de cables y reconstrucción de aceras en lugar de alegremente castigar a los contribuyentes con una nueva tasa impositiva, adicional a los nuevos impuestos de revalorización, ya en proceso.