19 de Oct de 2021

Economía

Uso efectivo de la energía

PANAMÁ. El debate sobre el tema de la energía se hace cada vez más intenso. Pero desafortunadamente solo lo cobra fuerza cuando atravesa...

PANAMÁ. El debate sobre el tema de la energía se hace cada vez más intenso. Pero desafortunadamente solo lo cobra fuerza cuando atravesamos una crisis.

La historia demuestra que en Panamá, a pesar del alto costo del combustible y la energía, el consumo de los mismos continúa aumentando de forma sostenida.

Los nuevos proyectos públicos y privados, demandarán una mayor cantidad de energía. Por lo tanto, si no se aumenta la generación podríamos confrontar una crisis.

La energía, en cualquier manifestación, la damos por un hecho hasta que la misma nos hace falta. Por ejemplo, cuándo no tenemos aire acondicionado, agua caliente y luz, o simplemente se nos está quedando el auto sin combustible.

Pero poco se hace para conservar la energía a nivel particular, lastimosamente basados en la premisa de que podemos pagar la cuenta de electricidad, gas y/o llenar el tanque de combustible.

La eficiencia energética está al alcance de nuestras manos, y de manera inmediata. La misma no requiere de grandes inversiones, es barata, contribuye a reducir las emisiones de carbono, baja la dependencia del petróleo y puede ayudar a disminuir la factura petrolera del país.

La eficiencia energética no requiere de deforestar para obtener etanol ni depende del clima, como el caso de la energía solar o la eólica. Tampoco produce incertidumbres, amenazas e inconformidades, como las que producen las plantas nucleares. No toma décadas en construir ni requiere mayores pruebas acerca de su efectividad.

En resumen, la eficiencia energética trata de un cambio de actitud y del esfuerzo conjunto de todo los sectores.

El concepto es sencillo; ‘Desperdiciar menos energía o consumir la misma de manera más efectiva’.

Quiero enfatizar que el reducir el consumo no se trata necesariamente de dejar de usar energía. Existe una diferencia entre conservación de energía y eficiencia. Es hacer lo mismo con menos energía.

A nivel comercial consistiría en abandonar el uso de energía en donde no nos agrega valor. Por ejemplo, apagar los letreros luminosos de los centros comerciales, almacenes y vallas publicitarias durante altas horas de la noche.

A nivel particular, regular el uso del acondicionador de aire y cambiar bombillos en casa por bombillos eficientes. No se trata de sacrificar la comodidad, se trata de hacer lo mismo con menos energía.

Reitero que no estoy hablando de conservar energía; eso es no usar los electrodomésticos, apagar el aire acondicionado. Ya existe tecnología que nos permite gozar de lo mismo con menos consumo.

Los electrodomésticos deben ser escogidos por su eficiencia (los que tienen la estrella al lado de la palabra energy; energía en inglés) más que por su precio.

Sugerimos campañas dirigidas a incentivar su uso. Le quitaría un peso de encima al estado, dado que quedaría un margen de energía disponible. Aquí es donde falta el liderazgo; el empuje debe ser de todos los sectores.

Un reciente estudio de la firma McKinsey dictaminó que un esfuerzo global para reducir la eficiencia energética usando tecnología existente podría reducir en un 20% la demanda mundial.

Los motoristas para consumir menos combustible deben planificar su ruta. La ausencia de un sistema efectivo de transporte incide directamente en la congestión que se da en la ciudad. Las autoridades hacen su mejor esfuerzo; cambios viales, señalización y nuevos semáforos.

No obstante, se trata de pasar menos tiempo en el carro producto de tranques al igual que menos vehículos en la calle.

Una familia que tenga varios autos podría racionalizar su uso durante los días de semana para trasladarse a sus trabajos. Desafortunadamente, al momento que inicie la bajada en los precios del combustible se olvida el ahorro.

A futuro debe incentivarse y certificar oficinas y edificios con diseños innovadores que conserven energía. Esto ha rendido frutos en otras latitudes. Compañías como DuPont, Dow, Cisco, Wal-Mart y Honeywell han implementado medidas que les produzcan ahorros en este renglón.

Al final el uso eficiente de energía nos daría un mayor margen entre la capacidad instalada y la demanda en menor tiempo. Ese debe ser el primer paso.

A mi parecer, el enfoque actual está en suplir la demanda sin verificar el uso eficiente de lo que tenemos ya de oferta instalada.

El movilizarnos hacia ahorrar megavatios en lugar de incrementar lo existente siempre y sin un análisis preciso es primordial.

Al final, llegará un punto donde se hará insostenible el poder suplir. Hago la advertencia, pues creo en el crecimiento económico en todos los sectores, pero antes de eso creo en no desperdiciar la energía.