19 de Oct de 2021

Economía

Grecia prepara la estrategia

ATENAS. El gobierno griego preparaba anoche un nuevo plan para salir de la crisis, que combina aceleración de las privatizaciones y más ...

ATENAS. El gobierno griego preparaba anoche un nuevo plan para salir de la crisis, que combina aceleración de las privatizaciones y más medidas de rigor, con la esperanza de satisfacer a los acreedores del país y evitar una reestructuración de su descomunal deuda.

Bajo la presidencia del primer ministro Giorgos Papandreou, el consejo de ministros inició al medio día el examen de este plan, cuya primera copia fue divulgada a mediados de abril.

Considerado insuficiente por los principales acreedores de Grecia (la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional) este plan ha sido reforzado con medidas de rigor adicionales y un recorte presupuestario de unos 6.000 millones de euros en 2011, y de unos 23 mil millones para el periodo 2012-2015.

Los responsables económicos analizan sobre todo la creación de un ‘organismo, fondo o caja’ que se encargue de dirigir las privatizaciones que afectarán a todos los sectores, desde el energético a los transportes, pasando por las apuestas de dinero o los casinos, informó una fuente en el ministerio de Finanzas.

El jefe de filas de los ministros de Finanzas de la eurozona, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, enarboló el modelo alemán de la ‘Treuhandanstalt’, puesto en marcha en las privatizaciones de la ex Alemania del Este.

Según esta fuente gubernamental, el paquete aún no se concretará, pues se esperan otros encuentros el martes entre el primer ministro y los principales dirigentes de la oposición, así como de la conclusión de las negociaciones con la troika que reúne a los principales acreedores del país (Comisión Europea, BCE, FMI), encargada de velar por la mejora de las finanzas.

Las privatizaciones deberían aportar unos 50 mil millones de euros para 2015.

La prensa griega destacaba ayer entre las nuevas medidas ‘despidos en el sector público’ y ‘bombas fiscales’ con una subida de los impuestos directos, equivalente a una ‘baja de salarios’.