22 de Feb de 2020

Economía

Banca similar en países diferentes

PANAMÁ. Desde enero de 2010 una nueva embarcación comenzó a recorrer los pueblos y aldeas situados en la ribera del río Solimões, e...

PANAMÁ. Desde enero de 2010 una nueva embarcación comenzó a recorrer los pueblos y aldeas situados en la ribera del río Solimões, en el estado brasileño de Amazonas. Es la agencia flotante de la Caixa Econômica Federal, institución que apostó por la bancarización a lo largo de 1.700 km que recorre el río hasta Manaus.

En lo que va del año la agencia ha abierto 1,500 nuevas cuentas corrientes y de ahorro a personas y pequeñas empresas. Es sólo un ejemplo del crecimiento acelerado de la bancarización en Brasil.

En Argentina no son los ríos de agua los que siguen a los bancos en busca de nuevos clientes, sino los ríos del dinero que financia el boom de consumo más allá de los centros geográficos tradicionales. Son alimento nuevo para una banca nueva, más regulada, nacida de la destrucción casi total del sistema en 2001/02.

Así, con historias recientes y contextos muy distintos, los banqueros de ambos países viven días prósperos y se sienten fuertes frente a las turbulencias financieras mundiales. Si bien es cierto que su aislamiento relativo los convirtió en fortaleza preciosa, ambos sistemas poseen limitaciones y problemas que, por ahora, no amenazan su solvencia y solidez, pero que deberán enfrentar para seguir prosperando.

EL TEST DE LA CRISIS

Más allá de los bancos flotantes, en Brasil hay hambre de expansión. El Banco do Brasil (BB) posee, con el Correo, el proyecto de Banco Postal, cuya meta es llegar al 100% de los municipios del país. ‘La riqueza está más distribuida en Brasil y por eso es natural buscar más capilaridad’, dice Iván Monteiro, vicepresidente de finanzas del BB. Hoy el banco tiene más de 36 millones de cuentas en sectores populares o, como se le llama eufemísticamente en Brasil, ‘nueva clase media’.

¿Cuál es el límite? Hoy en día el crédito bancario representa el 47.5% del PIB brasileño, el doble que en 2002. Analistas como Marco Saravalle y Bruno Camargo, de la consultora Coinvalores, estiman que queda mucho espacio para crecer, considerando que Chile tiene un índice del 80% y muchos países desarrollados más de un 130%. Sólo este año, entre enero y julio, el crédito creció 8,7% respecto del mismo período durante el año anterior.

Pero crecer tan rápido podría no ser lo óptimo. En su último reporte sobre los bancos de Sudamérica, Standard & Poor’s recuerda que ‘la conducta de pago de esta clase de nuevos deudores no ha sido probada durante el ciclo de desaceleración económica –simplemente porque el país no ha enfrentado ninguno recientemente’. A este respecto hay algunas luces amarillas todavía tímidas.

CASO LOCAL

El Centro Bancario Internacional (CBI) de Panamá destacó una dinámica expansión de la cartera de créditos interna al 20.5%, al igual que en el portafolio de inversiones de 14.7%, durante el mes de agosto.

El informe ejecutivo de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), revela que la utilidad neta acumulada de enero a agosto de 2011 sumó $885 millones, es decir $175 millones más en comparación a similar período previo.

Este resultado es producto principalmente de aumentos al 11.7% en los renglones de ingresos por intereses y 38.6% perteneciente a otros ingresos.

Durante este periodo el crédito interno al sector privado ascendió a $26,981 millones. Ver Principales Indicadores Financieros.